“El ‘Gringo’ no es alguien que cambie de postura tan fácilmente”, le dice a A24.com un peronista cordobés que lo conoce. Y se atreve a preguntarse si el gobernador, aliado hasta el momento a Mauricio Macri, “no está tratando de acomodar su discurso para justificar por qué pasaría de ser prescindente en las PASO a apoyar a Alberto directamente”.
En esa especulación, en el PJ cordobés aventuran que Schiaretti podría esperar a que Alberto Fernández “haga una definición más clara de su modelo económico”. “Ahí tendría una buena excusa”, dicen, aunque repiten que no se trata de un dirigente que “cambie con los aprietes”.
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Es que aprietes es lo que, justamente, parecería haber en todas las direcciones. Los peronistas cordobeses apuntan que un día después de la misa en homenaje a José Manuel De la Sota (en la que coincidieron el gobernador y el candidato presidencial) estaba programada una reunión proselitista de Alberto con intendentes y legisladores (que de hecho se hizo y fue multitudinaria). Pero desde el Ministerio de Gobierno provincial hubo llamados para que los schiarettistas no fueran.
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Alberto Fernández intendentes
Alberto Fernández intendentes
¿La explicación? “Si iban muchos a ese almuerzo, le iban a sacar a Schiaretti capacidad de negociación”, reconocen en el PJ provincial. Los intendentes necesitan del gobierno provincial porque hasta el envío de un ATN pasa por la firma del Poder Ejecutivo. Por eso Schiaretti hace valer (todavía) su peso.
Sin embargo, desde el albertismo aseguran ante A24.com que seguirán “trabajando hasta último momento para que los cordobeses acompañen y que Schiaretti decida su apoyo y lo exprese. Si no es así –desafían-, que exprese sus preferencias por Macri, si las tiene”.
En el esquema del Frente de Todos, “hoy, para ganar, Alberto no necesita a los gobernadores, lo que necesita es el acompañamiento de los argentinos y, mucho mejor, si acompañan los cordobeses. Después va a necesitar de los gobernadores para gobernar. Lo que él está reclamando es una definición sobre qué proyecto se apoya: no es lo mismo el proyecto nuestro que el del Gobierno”, resumen.
El kirchnerismo cordobés, mientras tanto, hace un análisis de la situación a través del siguiente mapa: “El error de Schiaretti de no tomar partido facilita la licuación de su poder y abre un escenario para que las distintas facciones empiecen a tener un juego propio”.
Según esos cálculos, son cinco los sectores que están teniendo proyección a raíz de la indefinición del gobernador:
- Por un lado, parte del propio schiarettismo, que militó en las PASO la “boleta corta” oficial.
- El delasotismo, con Natalia De la Sota, hija del fallecido ex gobernador y que lleva la bandera de la renovación y la unidad con el kirchnerismo.
- El sector de Caserio, denominados los “independientes”, ex delasotistas que no son intendentes pero siguen teniendo influencia en sus territorios, aunque hayan sido suplantados en sus municipios por cuadros más jóvenes. El jefe de bloque de senadores tiene relación personal con Alberto desde hace muchos años.
- Y el sector de Martín Llaryora, intendente electo de Córdoba que también sostiene la bandera de la “renovación generacional”.
- El quinto sector es, por último, La Cámpora, referenciada en la diputada Gabriela Estévez y Martín Fresneda, ex secretario de Derechos Humanos. “Estamos fuera de la estructura del PJ, pero tenemos una excelente y fluida relación con Llaryora, Natalia De la Sota y Caserio”, aseguran los camporistas. “Todo eso se ha facilitado por la actitud de abstención del gobernador. Si no, ese diálogo sería muy dificultoso, porque Schiaretti estaría conduciendo al peronismo detrás de Alberto”, insisten.
Para octubre, el peronismo espera que la “boleta corta” de Schiaretti (esto es, sin candidato presidencial) baje “un par de puntos” para poder aspirar a las bancas en juego.
En cambio, cerca de Schiaretti insisten que la estrategia es que todo el peronismo vaya detrás de la boleta corta y eso les de más autonomia y margen de negociación.
¿Cómo sigue para ambos? En el schiarettismo dicen que rige la libertad de acción que había votado el PJ cordobes. Aunque muchos esperan una definición más tajante del gobernador.
La semana que viene, por su parte, Alberto volvería a Córdoba. Y podría haber novedades.