Restricciones

Alberto redobla la apuesta frente a Larreta y la Corte: lleva el conflicto al Congreso

A la estrategia de CABA de "judicializar" las diferencias por las clases presenciales, el Poder Ejecutivo Nacional plantea la pelea en el Poder Legislativo. 
por Stella Gárnica | 30 de abril de 2021 - 17:00
Alberto Fernández anunció que enviará un proyecto de ley al Congreso para dirimir la polémica sobre las restricciones. (Foto: Presidencia)

Alberto Fernández anunció que enviará un proyecto de ley al Congreso para dirimir la polémica sobre las restricciones. (Foto: Presidencia)

¿No alcanza la guerra contra el coronavirus? ¿Se viene una guerra de poderes en la Argentina? El gobierno nacional no perdona a Horacio Rodríguez Larreta, que insiste en no acatar algunas restricciones ordenadas por el Gobierno para intentar controlar la segunda ola de la pandemia, y para anticiparse a un eventual fallo adverso de la Corte Suprema de Justicia por la suspensión de las clases presenciales, lleva la pelea política al Congreso.

El Presidente llamó a "no especular política ni electoralmente" y reclamó a Larreta y a todos los gobernadores que hagan cumplir estrictamente las medidas con el objetivo de bajar la circulación del virus COVID-19, lo único que podría evitar, según admite la Casa Rosada, que los argentinos se queden sin atención y mueran como consecuencia del colapso sanitario, algo que advierten, podría suceder "en las próximas semanas".

Con ese duro mensaje, Alberto defendió las medidas y apuntó contra la judicialización que plantea Larreta y la oposición de Juntos por el Cambio: dijo que la solución a la pandemia “es política” y anticipó que ante la judicialización planteada por el gobierno porteño que se opone a la suspensión de las clases presenciales, enviará un proyecto de ley al Congreso para que lo habiliten a "adoptar restricciones y cuidados en la pandemia".

Así empezaba el viernes un nuevo round político con la negativa de Rodríguez Larreta a acatar la nueva suspensión general de las clases presenciales por 21 días.

Para anticiparse a un eventual fallo en contra de la Corte Suprema de Justicia, Alberto se jugó a todo o nada, y anunció que redoblará la apuesta, llevando el conflicto político al Congreso. Así, de confirmarse el anuncio presidencial, los tres poderes del Estado: Ejecutivo, Judicial y Legislativo, seguirán discutiendo esta semana si es constitucional o no suspender las clases presenciales.

El debate que pretende llevar la Casa Rosada al Congreso es definir qué está primero o tiene más poder: un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que tiene el mismo rango de ley nacional, la autonomía de los gobiernos y estados provinciales a administrar el sistema educativo, el Poder Judicial como poder de control, o el Poder Legislativo como poder creador de las normas que rigen la sociedad.

El Presidente advirtió que en su defensa pondrá por encima de todo, el derecho a la salud, y que en el objetivo de garantizar la vida y que cada argentino pueda tener acceso a la atención en terapia intensiva, cuando el sistema está al borde del colapso sanitario. Y fue más allá: advirtió al gobierno de CABA que de no hacer cumplir las restricciones emanadas del nuevo DNU será el responsable del colapso del sistema sanitario en el AMBA.

Pero también envió un mensaje indirecto a la Corte, que hasta último momento eligió no intervenir y dejar que el tiempo pase para que la causa iniciada por Larreta derive en “abstracta” cuando este viernes a la medianoche venció el DNU 241 en cuestión.

Los argumentos de la Casa Rosada

El presidente primero en su mensaje grabado desde la Casa Rosada, más tarde el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, en un rally televisivo, y la ministra de Salud, Carla Vizzotti, en varias radios, anticiparon que darán la pelea en defensa del nuevo DNU apoyándose en argumentos “científicos y epidemiológicos”.

Alberto buscó el apoyo de especialistas en pediatría para apoyar su decisión, para el caso de tener que defenderse de un fallo adverso de la Corte, la semana que comienza y que promete, seguir la polémica.

image.png
El Gobierno traslada la pelea política con Horacio Rodríguez Larreta al Congreso.

El Gobierno traslada la pelea política con Horacio Rodríguez Larreta al Congreso.

Horas después del anuncio de las nuevas restricciones que regirán hasta el 21 de mayo, puso en funciones en la Casa Rosada a la “mesa de Salud y Educación nacional”, que estará integrada por especialistas del área pediátrica y pedagógica, y será el espacio que analizará los indicadores sanitarios de cada jurisdicción ante la pandemia de Covid-19.

“Nuestra mayor preocupación es que vuelvan a clases presenciales lo antes posible y para eso hay que contener la suba exponencial de contagios”, dijo el mandatario acompañado del ministro de Educación, Nicolás Trotta, y la ministra de Salud, Carla Vizzotti. “Estamos haciendo un enorme esfuerzo para tener la mayor presencialidad posible”, explicó y señaló que "las aulas no son el problema, el problema es la circulación”.

El Presidente recordó que “de las 24 jurisdicciones, 20 tienen clases presenciales” y remarcó que lo “que pasa en el Área Metropolitana de Buenos Aires no es igual al resto del país”.

Del encuentro participaron el presidente de la Sociedad Argentina de Pediatría, Omar Tabacco; la jefa de Epidemiología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, Ángela Spagnuolo de Gentile; la jefa del Servicio de Control Epidemiológico e Infectología del hospital pediátrico Juan P. Garrahan, María Rosa Bologna; la embajadora especial de la OMS /OPS para América Latina y el Caribe, Mirta Roses, y la representante de Unicef en la Argentina, Luisa Brumana. También, asistieron las secretarias de Evaluación e Información Educativa, Gabriela Diker; y de Acceso a la Salud, Sandra Tirado; la secretaria general del Consejo Federal de Educación, Marisa Díaz, y la directora de salud perinatal y niñez del Ministerio de Salud, Gabriela Bauer.

Luego de evaluar diferentes escenarios internacionales, afirmaron que en Alemania hubo que tomar "medidas estrictas, cortas y específicas" para contar con la mayor efectividad posible. También pusieron como ejemplo lo ocurrido en Israel que para disminuir la circulación del virus aplicó una cuarentena estricta de un mes y medio, que incluyó el cierre de escuelas.

El proyecto de ley

Cafiero salió a explicar como será el proyecto de ley anunciado por Fernández para que el Congreso lo autorice a él y a cada gobernador a “tomar medidas de cuidado y restricciones en este momento excepcional por la pandemia”.

Apunta, en realidad a desviar el debate con dirigentes de la oposición que denuncian la “inconstitucionalidad” de las medidas y acusan al gobierno de buscar implementar un estado autoritario con el recorte del derecho a circular libremente, a los derechos a la educación, o a trabajar.

Los abanderados de esa estrategia son justamente los principales dirigentes de Juntos por el Cambio, el principal rival electoral del Gobierno de cara a la renovación legislativa cuya fecha de elecciones todavía está en discusión. Tanto Alberto como Cafiero señalaron que “este gobierno siempre apostó y apuesta al diálogo político. Y bajo ese argumento, plantean ahora llevar el debate político al Congreso.

“Es la política la que debe resolver y dar respuesta al desafío de la pandemia, así como dio respuesta el año pasado. El año pasado trabajamos coordinados quienes tenían responsabilidad de gestión. Siempre tuvieron una actitud colaborativa”, dijo Cafiero en otro mensaje crítico al cambio de postura de Larreta.

image.png

El mensaje desde la Casa Rosada es que “ahora, estamos en la segunda ola, tenemos récord de casos, récord de fallecimientos y tenemos que tomar medidas. No hay tiempo para especulación electoral, es tiempo de la política no de la judicialización”.

Cafiero anticipó que en el proyecto va a “exhibir con claridad cuáles son los parámetros los indicadores con los que nos valemos para tomar decisiones. Que esos parámetros vayan al parlamento, si quieren agregar otros que no incluimos, que se debata allí en la casa donde se debaten los mayores consensos políticos”, arremetió el jefe de Gabinete en otro mensaje a la oposición.

La política terminará discutiendo “parámetros científicos y epidemiológicos” para definir la adopción de futuras y sucesivas restricciones, en un año en que la pandemia parece más indomable que cuando empezó.

Así, lo que se viene en el Congreso es una discusión por la veracidad entre los datos que mostrarán el Gobierno nacional y el porteño. "Las decisiones son tomadas en base a datos", coinciden ambos gobiernos.

El ministerio de Salud nacional será el que proporcionará los índices de contagiosidad, de letalidad y ocupación de camas de terapia intensiva, las bases que empinaron la curva de la pandemia y que llevaron a Alberto Fernández a anunciar las nuevas restricciones.

En tándem, la ministra Vizzotti, con traje de superministra que administra la cuestión sanitaria de la pandemia, coincidió con el mensaje de Cafiero y del Presidente: “Necesitamos del consenso, del acompañamiento y la coordinación para que estas medidas se cumplan y así, poder bajar la cantidad de casos y evitar el colapso del sistema sanitario”.

¿Será que la Casa Rosada está abriendo el paraguas para una serie de restricciones indefinidas en el tiempo?. Para eso y para evitar caer en la calificación de un régimen autoritario, necesita sostener las medidas con una ley.