Sobre las responsabilidades frente a este tipo de hechos, el ministro aseguró en diálogo con Radio10: "No es el Gobierno, es el Estado de hace muchos años, con mejores o peores ministros en el área".
Además fue consultado sobre si considera que hay una estructura mafiosa dentro de las fuerzas de seguridad y el ministro apuntó: “No. Hay estúpidos que están adentro de la fuerza de seguridad y actúan como mafiosos, pero no creo que sea una estructura” y agregó que “es la estructura de determinadas personas y hay que buscarlos antes que hagan el daño, hay que estar atentos y expulsarlos de la fuerza. No hay que permitir que lleguen a este punto”.
Y finalizó: “Lo que no estoy dispuesto con ninguna de las fuerzas –ya sea federales, provinciales o de la Ciudad- es cargarle la línea a la policía como institución”.
El relato de los amigos de Lucas y de los testigos que vieron el hecho fueron fundamentales para desacreditar el relato policial de lo que había pasado. Sin eso, el relato policial hubiera quedado como el relato oficial: es decir, que Lucas y sus amigos eran sospechosos de un robo y que tenían un arma. Y que lo que sucedió en Barracas el miércoles pasado había sido "un enfrentamiento".
Pero los testigos fueron claros: "Fueron de 5 a 7 tiros", sostuvo Nicolás, un vecino que paseaba su perro por la zona. Y agregó: "Yo no escuché ninguna sirena, ningún tipo de voz de alto, simplemente los atravesaron y se bajaron tipo comando".
"Los chicos estaban en shock, en pánico, corriendo por la calle pidiendo ayuda, que su amigo estaba muerto, que le habían disparado", contó.
La versión de la Policía Bonaerense por el crimen en Miramar
En un comunicado difundido en las redes sociales, el organismo expresó "su pesar y sus condolencias" por la muerte del adolescente y ratificaron que se trata de un "caso de violencia institucional" al haber sido perpetrado por un funcionario de la Policía Bonaerense. "La Justicia debe investigar con la debida diligencia las circunstancias de los hechos y analizar si los agentes policiales se condujeron bajo perfiles racistas y discriminatorios al momento de interceptar la moto y efectuar los disparos", expresó el organismo, conducido a nivel nacional por Victoria Donda.
En el comunicado, se remarcó que la víctima fue un "joven de barrio popular" y que la Policía actuó "sin respetar los Principios Básicos sobre el Empleo de la Fuerza y de Armas de Fuego".
Ayer sábado, el oficial González se negó a declarar ante la fiscal. Sus abogados defensores, Lautaro Resúa y Carla Medina, le aconsejaron no declarar porque en la investigación faltarían elementos claves, que no fueron incorporados a la causa.
Tras esa decisión, el juez de Garantías Gabriel Bombini convirtió la aprehensión del efectivo en detención. Está imputado por el delito de homicidio agravado por haber sido cometido por un funcionario de una fuerza de seguridad. La fiscal dispuso que siga detenido en la Unidad Penal Nº44 de Batán.