Pero ahora, condenada, se deben valorar otras cosas. ¿Cuáles serán las posibilidades que tendrá al mantenerse en esa vivienda? ¿Podrá ser la sede de concentraciones populares todos los días, aunque se convoquen "espontáneamente"? ¿Podría dar, si lo quisiera, discursos regularmente desde su ventana?
Otra situación diferente es para los vecinos. De ese edificio y de los lindantes. En estos pocos días, se transformó su geografía con gente que vende comida, todo tipo de souvenires y manifestaciones de partidarios de la expresidenta. Si eso se transforma en habitual, durante 6 años, la vida de los vecinos se verá totalmente afectada. Ni que decir si ya en este momento, alguna vivienda esté por ser alquilada o en venta. ¿A qué valor?
Como en cualquier tema legal, hay un conflicto de intereses. Los del reo y la tranquilidad de los vecinos. El tribunal tiene la facultad de pedir a la condenada otro lugar de detención, si es que este no se aviene a las necesidades de seguridad o impide la tranquilidad de los vecinos o el tránsito en la zona.
Cristina Kirchner tiene plazo hasta el jueves a primera hora de la mañana para entregarse. La expresidenta confirmó y lo publico en las redes sociales que se presentará el miércoles próximo, y el PJ - que todavía preside - prepara una marcha en su apoyo.