Tras los anuncios, en seguida llovieron críticas por la manera elegida para comunicar las medidas: un documento escrito subido a la web oficial de Presidencia, un polémico video sin discurso de Macri y una conferencia de ministros; no alcanzó para dar credibilidad a la palabra devaluada del Gobierno a raíz de la seguidilla de errores de cálculos de la inflación que viene protagonizando Macri y su equipo desde hace dos años.
A ello se sumaron las contradicciones que no supieron explicar los ministros en la conferencia de prensa respecto a los controles de precios y congelamiento de tarifas de servicios públicos, medidas a las que siempre Macri y Peña se opusieron.
Esa postura quedó sellada en el acuerdo con el FMI que impone como condición de ayuda financiera, la apertura económica y el equilibrio fiscal eliminando subsidios de todo tipo.
“Esto no es congelamiento”, respondió Dujovne cuando A24.com le preguntó el miércoles qué efectos tendrán estos acuerdos de precios que congelan los valores de alimentos y de tarifas en la economía real.
Horas después de los anuncios, actores nacionales e internacionales manifestaron incredulidad. Tal vez porque las medidas anunciadas para controlar la inflación e impulsar el consumo contradicen justamente la defensa del déficit cero y el equilibrio fiscal que ratificó el Gobierno.
Hacia el fin de semana largo, mientras Macri llegaba junto a su familia a Córdoba para descansar el fin de semana largo de Pascuas, casi todos los diarios y canales de televisión denunciaban aumentos en los precios de alimentos básicos de entre el 20 y el 26% antes de que comience el programa Precios Esenciales el lunes. Otra contradicción.
Paralelamente, mientras los mercados locales no funcionaron por los feriados de Semana Santa, los mercados internacionales enviaron un duro mensaje al Gobierno argentino subiendo el riesgo país a niveles históricos (más de 850 puntos, similar al nivel de Cristina Kirchner en 2014) y bajaron hasta 7% en Wall Street las acciones de empresas energéticas y de bancos que operan en Argentina.
Tras los anuncios, pese a que suspendió su gira por Europa para monitorear la crisis dentro del país, Macri se fue el jueves de minivacaciones a la ciudad cordobesa de Alta Gracia -cuna del Che Guevara- junto a su esposa Juliana Awada y su pequeña hija Antonia. Así, continuó con la estrategia de separarse de los anuncios de las medidas.
Aunque desde la Casa Rosada intentaron mantener el viaje en secreto, vecinos cordobeses difundieron videos e imágenes del helicóptero presidencial aterrizando en Alta Gracia para pasar Semana Santa, un destino que eligió para descansar por tercera vez desde que fue elegido Presidente.
Según publicaron medios cordobeses, Macri y su familia se alojaron en una casa alquilada en el country Potrerillo de Larreta, un barrio privado de 170 hectáreas ubicado en las Sierras Chicas cordobesas, en un clima serrano, con cancha de golf y una hostería boutique.
Macri retomará su actividad el lunes por la mañana en la Casa Rosada cuando reciba la visita oficial del presidente de Bolivia, Evo Morales y más tarde, se reunirá con empresarios de firmas alimenticias que integran el programa de nuevos precios "esenciales".
La reunión se dará en un clima de tensión a partir de las críticas de la UIA al decreto de "lealtad Comercial" que será publicado el mismo lunes en el Boletín Oficial para su entrada en vigencia, y que incluye aumentos de sanciones a prácticas monopólicas y dumping.
Marcos Peña monitorea (en las sombras) los efectos de los anuncios realizados el miércoles y diagrama las acciones de la semana que se inicia, con una nueva conferencia de prensa de Dujovne, esta vez, en el Ministerio de Economía, para anunciar el “resultado fiscal” en el marco de lo acordado con el FMI.