Además, le preguntaron al FMI si tuvo “participación” en la confección de los 10 puntos del diálogo político, sobre todo por las “normas laborales y previsionales". Cardarelli lo negó.
Los popes sindicales reiteraron en ese cónclave lo mismo que dicen en público: que hay que renegociar las condiciones del acuerdo con el FMI porque, hasta ahora, "se desembolsó el 80% de ese convenio, las variables económicas no mejoraron y la posibilidad de cumplir esos vencimientos de deuda es preocupante para un futuro gobierno de cualquier signo".
A la salida, Cardarelli apeló a un recurso discursivo del Gobierno y dijo “creer” que “lo peor ha pasado, el crecimiento debería mejorar y la inflación debería bajar en los próximos meses”. También aseguró que el organismo no está preocupado por un eventual regreso de Cristina Kirchner: “No tenemos ningún temor de nada”.