Sobre el impacto de las nuevas modalidades educativas, sostuvo que “el contexto de incertidumbre nos agarró con muy pocos días del inicio de clases, dos semanas en primaria y una en secundaria, y dar más tiempo para reforzar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Nos pareció lo más prudente modificar las fechas de cierre de bimestre y trimestre”.
Respecto de las evaluaciones pedagógicas, el funcionario porteño ahondó que “las familias se van a encontrar el 30 de junio con un relato narrativo y descriptivo de cómo fue ese intercambio, donde de alguna manera permita destacar y reconocer el esfuerzo de los estudiantes. Por otro lado, esto se va a complementar a la hora de retornar las clases presenciales”.