buena onda

Altas expectativas por la reunión con empresarios y gremios para contener la inflación: lo que espera el Gobierno

por Mariano Obarrio | 07 de febrero de 2021 - 07:08
Altas expectativas por la reunión con empresarios y gremios para contener la inflación: lo que espera el Gobierno

El presidente Alberto Fernández tiene la cabeza ahora en las elecciones legislativas de este año. Por un lado, comenzó a analizar el jueves con la “mesa chica” del Frente de Todos la posibilidad de postergarlas un mes para beneficiarse electoralmente con los efectos positivos en los contagios que supone tendrá la vacunación contra el Covid 19. Pero también evalúa una ley de lemas para que haya solo una votación.

Por otro lado, buscará reunir el miércoles próximo a los empresarios, los formadores de precios y a la CGT.

A unos les pedirá que “no se pasen” de ciertos límites en los aumentos de precios. A los otros, les reclamará que colaboren con moderación en los reclamos salariales en las paritarias.

Tuvo una primera buena noticia: el acuerdo de los bancarios en 29% anual. Ese es el margen que pretende para el resto de los gremios. Podrían estirarse al 33%, pero no mucho más. La CGT no quiere límites a las paritarias y ya comenzó a marcar la cancha. Se aproxima una negociación áspera.

Según pudo saber A24.com, desde la Casa Rosada ya comenzaron a enviarles un mensaje a los sindicalistas: si no colaboran, pondrán en riesgo el triunfo en los comicios de octubre y en 2023 podría regresar Juntos por el Cambio.

La otra carta que guarda en la manga es la aceleración de la vacunación. Asomó cierta esperanza en las últimas 48 horas con los anuncios de la llegada de las vacunas de AstraZéneca y el Fondo Covax antes de marzo.

También considera que será clave que comiencen las clases en tiempo y forma para no seguir pagando costos políticos en todas las provincias.

Opciones para las elecciones

Santiago Cafiero, Máximo Kirchner, Sergio Massa y Wado De Pedro analizaron la conveniencia de postergar las PASO.

Hay dos escenarios en análisis:

*Hacer las elecciones PASO el domingo 19 de septiembre próximo, un mes después de la fecha prevista, el 9 de agosto. También las elecciones generales se correrían de octubre a noviembre.

*Hacer una sola votación con ley de lemas. Cada frente electoral podría presentar varias listas (lemas) a una única votación, en la que se definiría el orden de los candidatos de cada fuerza, por un lado, y luego de sumar todos los lemas se resolvería la distribución de bancas para cada frente.

El bloque de diputados del Frente de Todos, que preside Máximo Kirchner, comenzó a escribir un proyecto de ley en ese sentido. Sin embargo, todavía no fue consultado con Juntos por el Cambio, que rechaza la manipulación del cronograma electoral por las conveniencias políticas del oficialismo. Según fuentes del bloque opositor, no fueron avisados y no acompañarán.

La intención del Gobierno es llegar “más relajados por la pandemia por los efectos de la vacunación”. La suspensión definitiva de las PASO para este año no logró consenso ni siquiera dentro del Frente de Todos.

La Cámpora no las quería suspender como sí lo plantearon los gobernadores.

Sobre el acuerdo de precios y salarios

No está definido el esquema de acuerdo de precios y salarios ni está definido dónde y quienes estarán. Alberto Fernández quiere capitalizar la foto del próximo miércoles y por otro darle una solución al aumento de precios, que es hoy la máxima desesperación del oficialismo por el impacto electoral. Será la primera de una sucesión de reuniones.

Alberto Fernández está manejando la convocatoria a los empresarios y los trabajadores con el jefe del Gabinete, Santiago Cafiero, y los ministros Claudio Moroni (Trabajo), Matías Kulfas (Producción) y Martín Guzmán (Economía).

Esto es el corto plazo. Por separado, el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz, avanza en la creación del Consejo Económico y Social, que el propio Beliz presidirá.

Fernández, Moroni y Kulfas no tienen una fórmula para lograr el acuerdo de precios y salarios. Como trascendió, el ideal es que las paritarias de este año cierren en 3 o 4 puntos por encima de la inflación prevista en el presupuesto, que es el 29%. La Casa Rosada asegura que “no quiere poner techos”, como advirtió la CGT.

Aunque Alberto les pedirá a ambas partes, empresarios y trabajadores, “que no se pasen de vivos” y hará un “llamado a que paremos la mano” de ambas partes, porque, dicen, “el deterioro del poder adquisitivo, de los salarios y de las ganancias, es para todos”.

Apelará a la buena voluntad y a la visión estratégica de largo plazo de las partes.

“El Gobierno le pedirá a ambas partes, empresarios y CGT, que moderen las expectativas, tanto en los reclamos salariales como en las subas de precios, para contener la inflación de este año”, señalan en Balcarce 50. La suba de precios puede ser un costo electoral grande.

“Sabemos que le tenemos que pedir algo a cada una de las partes y la CGT ya mostró los dientes, cuando dijo que no aceptará límites a las paritarias y que pedirán un plan antiinflacionario y que los empresarios bajen precios”, señalan en el despacho de Fernández.

“Como argumento más contundente con la CGT, les plantearemos que si no se moderan, vuelve el macrismo y eso no les conviene. Pero también nos dicen que un gobierno peronista no puede limitar las paritarias”, agregan.

El secretario general de la CGT, Héctor Daer, está muy crítico en privado del Gobierno. Culpa al Ministerio de Economía, Martín Guzmán, de no poder “cerrar la macroeconomía” y por eso dilatar la convocatoria al acuerdo.

La intención de Daer y de otros gordos, como Gerardo Martínez, de la Uocra, es “por ahora sólo escuchar la propuesta del Gobierno”. Pero los salarios le tienen que ganar a la inflación y los empresarios bajar los precios.

Las variables de Guzmán

Martín Guzmán maneja las siguientes variables para contener los precios y salarios y que no se dispare la economía. Todas ellas tienen que converger, porque, dice, la inflación es un fenómeno multicausal:

  • -Pisar en forma moderada las tarifas (no más de 10%).
  • -Fijar una pauta salarial entre 29/33% y que la CGT la respete.
  • -Una leve apreciación del tipo de cambio. El dólar financiero le ganó al blue, pero ello se podría revertir. Las empresas dolarizadas vendieron dólares para cumplir obligaciones y faltan pesos por falta de pagos del Estado.
  • -Una reducción del déficit fiscal (la reforma jubilatoria fue el comienzo), aunque no por reducción del gasto sino por aumento de ingresos.
  • -Corregir desequilibrios macroeconómicos, como la emisión monetaria (2 billones de pesos en 2020).
  • -Cumplir con la inflación proyectada de 29% (real de 50%).
  • -Dejar algún margen de crecimiento del gasto para impulsar la demanda (más salarios y más construcción). El Gobierno considera que el crecimiento de la actividad es producto en un 60% del mayor consumo. No cree en impulsar las inversiones, en la misma medida, con baja de costos de producción.
  • -Aprovechar los aumentos de precios internacionales de commodities sin que se trasladen a los precios de alimentos locales. En Economía aseguran que la única medida para esto no es la suba de retenciones, como anunció la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca.
  • -Una apuesta a una paulatina recuperación de los ingresos vinculada con la reactivación económica.
  • -Esquema “plurianual” de reducción del déficit fiscal. Esto es parte de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que lo reclamó, para firmar un acuerdo de facilidades extendidas. Debe aprobarse por ley.
  • -Mayor recaudación impositiva (futura reforma tributaria).
  • -Seguir con los planes de Precios Máximos, Precios Cuidados, acuerdos de precios como los de la carne. En el Gobierno aseguran que la oferta de cortes populares está funcionando bien y que las fotos de carne llena de grasa no son lo que se encontró en la mayoría de los supermercados. “Sólo tuvimos tres denuncias y la mayoría de los supermercados nos mandaron sus fotos de la oferta y es carne en perfecto estado”, dicen en el ministerio de Kulfas.

El esquema de las carnes podría ser parte de las conversaciones que Alberto y los empresarios y sindicatos comenzarán el miércoles.