La principal preocupación de los equipos operativos pasa por garantizar cobertura de dos territorios donde no tienen el soporte adecuado para cuidar el voto: la provincia de Buenos Aires y en Capital Federal.
Desde el PRO se encargan de filtrar cifras que reflejarían “el mapa de fiscalización” que podrían poner a disposición de Milei. Se habla de una “tropa” de más 100.000 fiscales de mesa en todo el país y cerca de 20.000 fiscales generales, muchos de ellos en territorio bonaerense.
En el espacio libertario hay desconfianza de que ello vaya a suceder de esa manera. Hay dirigentes con peso territorial de ambas fuerzas que hasta semanas fueron rivales. También quejas entre la tropa de Milei por tener que “ahora recibir órdenes del macrismo”.
Hay dos problemas central que emergen ni bien el “acuerdo de fiscalización” se va desplegándose en el territorio.
Por un lado, la Liberta Avanza utilizó para las dos instancias electorales (PASO y primera vuelta) militantes voluntarios que tuvieron que enfrentarse a fiscales experimentados del aparato peronista.
Pero también se habla de fiscales “infiltrados”. En el entorno de Milei aseguran tener registrados más de 35 escuelas donde había supuestos fiscales ocupando que no les correspondían.
Vale recordar que en todo el territorio nacional están habilitadas 104.577 mesas de votación, mientras que en la provincia hay 38.074.