Las discusiones por el reglamento
El proceso estuvo lleno de tensiones. Las comisiones de Trabajo y Población ya habían avanzado con sus despachos el martes y al mediodía del miércoles, respectivamente. Pero el gran punto de conflicto fue Presupuesto, donde no hubo convocatoria oficial y los opositores decidieron seguir adelante por su cuenta. Esa maniobra fue cuestionada por el oficialismo, que denunció una violación del reglamento del Senado.
Desde el sector rebelde argumentaron que ante la inacción de Atauche, no quedaba otra alternativa. El operativo fue coordinado por el vicepresidente de la comisión, el puntano Fernando Salino. La jugada abrió una zona gris en el reglamento que ya genera interpretaciones cruzadas.
“Los dictámenes tienen las firmas, pero no se firmaron en un plenario como se exigía. Eso deja lugar a cuestionamientos”, reconocen incluso dentro del bloque opositor. La tensión creció cuando se denunció que la vicepresidenta Victoria Villarruel habría ordenado cortar la transmisión oficial de la reunión, lo que generó acusaciones cruzadas.
Mientras tanto, el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, convocó a asesores y senadores para el 17 de julio. Pero la oposición considera ese plazo inaceptable y se apura a llevar los proyectos al recinto la semana que viene.
Con esta movida, los senadores opositores imitan una estrategia ya vista en Diputados que implica avanzar con dictámenes por comisión, sin necesidad de plenario. Algo que hasta ahora no era común en la Cámara alta, pero que empieza a tomar forma ante la parálisis legislativa y la falta de diálogo con el oficialismo.
Aunque el debate técnico sobre el reglamento sigue abierto, hay un hecho concreto porque los dictámenes están firmados, la sesión especial está en camino, y el oficialismo, por ahora, no logra contener el avance opositor.