Además, establece la creación de un Consejo de Seguridad Nacional, que tendría como objetivo coordinar el trabajo de áreas como Cancillería, Defensa, Inteligencia y Economía.
El organismo también contaría con herramientas económicas y diplomáticas para responder frente a amenazas provenientes tanto de actores estatales como no estatales.
En ese marco, la participación de Quirno en la reunión estará vinculada con las medidas que la Cancillería lleva adelante contra compañías relacionadas con actividades hidrocarburíferas consideradas ilegales en el archipiélago.
El Gobierno ya inició procedimientos contra 45 personas y empresas que estarían en infracción a la normativa vigente.
Además, el canciller había señalado que unas 180 empresas fueron advertidas de que deberán optar entre continuar con sus actividades en las Islas o afrontar sanciones en la Argentina.
El proyecto de la Base Naval también estará sobre la mesa
Presti tendrá a su cargo informar sobre otro de los proyectos estratégicos vinculados con la política oficial hacia Malvinas: la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego.
Para esa iniciativa, el Gobierno ya reasignó US$142 millones del presupuesto nacional. Sin embargo, las estimaciones finales ubican el costo total del proyecto entre US$400 y US$500 millones, por lo que todavía resta definir cómo se financiará la mayor parte de la obra.
La discusión sobre los recursos necesarios para avanzar con la base será así otro de los puntos que deberá seguir de cerca la mesa política.
El otro frente: una semana clave en Diputados
Mientras el Gobierno busca avanzar con su agenda sobre Malvinas, también deberá atender el escenario parlamentario. La Cámara de Diputados tendrá este miércoles una sesión impulsada por bloques opositores, entre ellos Unión por la Patria y Provincias Unidas.
La intención es llevar al recinto proyectos vinculados con el endeudamiento de las familias y la emergencia en discapacidad, dos asuntos que representan un desafío para el oficialismo.
La Casa Rosada deberá entonces administrar dos frentes en paralelo: por un lado, conseguir respaldo político para avanzar con sus iniciativas propias, entre ellas la nueva legislación sobre Malvinas; por otro, evitar que la oposición logre imponer una agenda parlamentaria con proyectos que el Gobierno busca contener.