Qué pasó. La ex presidenta denunció que el pasado jueves quisieron instalar tres cámaras en la esquina de su casa de Recoleta, en Juncal y Uruguay, por pedido del Ministerio de Seguridad porteño, aunque finalmente desistieron. Cuando su custodia se presentó ante la Policía Federal, la denuncia cayó en el juzgado de Claudio Bonadio, que la investiga por los cuadernos K y el presunto encubrimiento del atentado a la AMIA, pero que desestimó esta presentación.