Hagamos de cuenta que en esta mesa de radio La Red nos vamos a dividir el mundo. Vamos a recrear la Conferencia de Yalta después de la Segunda Guerra Mundial.
Hagamos de cuenta que en esta mesa de radio La Red nos vamos a dividir el mundo. Vamos a recrear la Conferencia de Yalta después de la Segunda Guerra Mundial.
Se juntan en Ucrania, en el año 1945, Iósif Stalin, líder de la Unión Soviética (Luca Morando), Franklin Roosvelt, presidente de Estados Unidos (MP) y Winston Churchill, Primer Ministro del Reino Unido (Daiana Lombardi).
¿Qué deciden? Después de ganarle a Alemania, buscan repartirse el mundo y queda dividido en dos grandes bloques. El bloque del Este (soviético, rojo, comunista) y el del Oeste (yanqui, capitalista).
Termina la Segunda Guerra Mundial, pero comienza la Guerra Fría. O sea la disputa entre dos modelos ideológicos, económicos, culturales y políticos por el control del planeta. La cumbre en la que se dividieron el mundo se llamó la "Conferencia de Yalta".
La cumbre de Recoleta fue nuestra pequeña Yalta. Alberto Fernández y Cristina Kirchner no se dividieron el control del mundo, pero sí el control de la Argentina.
Por más que el albertismo se empeñe en negar que Cristina vetó ministros y que no influye en el armado de gabinete, nosotros, con todo respeto, tenemos otra información.
¿Hasta dónde Alberto Fernández está en condiciones de decirle 'no a Cristina Fernández? ¿Hasta dónde Roosvelt, que era el verdadero amo y señor del mundo, estaba en condiciones de decirle 'no' a Stalin que le había permitido derrotar a Hitler?
Dicho esto, ¿de verdad les parece que la doctora no tiene influencia en el armado? El gran problema de la futura coalición de gobierno es que tiene muchas tribus para conformar:
Siempre recuerden lo que pasó a otra escala. Cuando terminó la segunda Guerra Mundial, Estados Unidos y Rusia se dividieron el control del mundo. Pero ahí comenzó una nueva disputa para ver quién era el mejor: la guerra fría.