De la Sota, el último líder de la “renovación peronista”
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MurióJoséManuelDeLaSota

De la Sota, el último líder de la “renovación peronista”

De la Sota fue tres veces precandidato en una fórmula presidencial. En 1988 fue precandidato a vicepresidente de Antonio Cafiero y su fórmula perdió con Menem; en 2002 intentó ser candidato de Duhalde pero no le dieron los números; en 2015 perdió su interna contra Sergio Massa.

Cada una de esas precandidaturas sucedió en momentos muy diferentes de la Argentina, pero en todas existió una constante: la idea de institucionalizar al Justicialismo como partido, por fuera de los liderazgos de caudillos circunstanciales.

Con “la renovación”, liderada por Cafiero, el peronismo se perfilaba como una oposición de centro (¿socialcristiana?) con diálogo y negociación con el entonces partido de gobierno. Se había institucionalizado como nunca antes y por primera vez resolvía su interna de manera pacífica. Ese espacio no ganó y finalmente Menem dio otro giro al partido.

En 2002 en plena crisis económica y en la presidencia transitoria de Duhalde intentó otra candidatura. Aspiraba a ser una opción de centro para el justicialismo que en aquel momento estaba tironeado entre algunos sectores de centro izquierda y la centro derecha que lideraba Carlos Menem. Su nombre era auspiciado por el presidente Duhalde, pero no le dieron los números y tuvo que bajar su candidatura.

En 2015 volvió a intentarlo con Sergio Massa, otra vez en la “ancha avenida del medio”. Se había preparado y había construido equipos. Tampoco alcanzó.

En aquella elección fue muy insistente en la necesidad de generar debates de cara a la ciudadanía. En lo personal me tocó coordinar con sus equipos –y con los de Sergio Massa- un debate que se hizo en el programa “A Dos Voces”.

De la Sota insistía en la necesidad de confrontar y armar debates “a lo brasileño” en que los candidatos podían hacerse preguntas entre sí. De alguna manera fue el precursor de este formato de debate en la Argentina. 

Hasta último momento fue respetado por todos dentro del peronismo. Quizás por eso es considerado el último exponente activo junto a Felipe Solá de aquella generación de dirigentes del PJ que nació con el regreso de la democracia y que soñó con un peronismo institucionalista, de diálogo y de centro.

Quizás, la búsqueda de ese objetivo que hasta ahora nunca se cumplió sea su mayor legado y el mayor desafío para el peronismo que viene.