El 5 de abril de 2016 no fue un día más para Lázaro Báez. El empresario, que se había convertido en el foco de una megacausa de corrupción después de que se difundiera en 2012 un video dentro de la financiera SGI donde se lo veía contando enormes cantidades de dinero, viajó desde Santa Cruz a Buenos Aires a bordo de su Lear Jet 35 LV-BPL para aterrizar en San Fernando, donde quedó detenido por lavado de dinero.











