Desde el bloque peronista del Senado, la jujeña Carolina Moisés le pidió al presidente “más prudencia en sus comentarios, por varias razones que seguramente desconoce”, y enumeró: “1. Tiene responsabilidades públicas y por ley está obligado a denunciar actos ilícitos que usted tenga conocimiento. 2. No puede amenazar, ni injuriar a l@s representantes electos, salvo que tenga las pruebas correspondientes de lo que acusa. 3. Pretender ensuciar nuestra tarea como legislador@s para apretarnos es un acto de cobardía y solo demuestra su propia debilidad en las Cámaras legislativas”.
“Antes de ser presidente usted fue legislador. Para apoyar la eliminación del impuesto a las ganancias usted cobró una coima? Lo invito a que vaya ante el juez federal en turno y haga las denuncias correspondientes", planteó la massista Mónica Litza.
Más allá del peronismo
Por fuera del peronismo también legisladores de Juntos por el Cambio plantearon sus críticas:
Paula Oliveto, de la Coalición Cívica de Elisa Carrió, también se manifestó. "El presidente no mandó ningún proyecto de ley. Pero si hay legisladores que le pidieron coimas tiene que denunciarlo, porque esa es su obligación y porque el pueblo tiene derecho a saberlo. Si no lo hace sería una bravuconada no digna de su investidura", sostuvo.
"El Presidente está obligado a denunciar cualquier delito o tentativa, o él mismo lo estará cometiendo por omisión. ¿Qué hay por detrás de esta brutal agresión al Congreso después del mega DNU con el que se arroga facultades legislativas que la Constitución no le permite?", se preguntó, por su parte, Margarita Stolbizer.