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Macri apela a las "30 plazas del sí" para el tramo final de la campaña y para intentar que su espacio sobreviva

Stella Gárnica / a24.com
por Stella Gárnica / a24.com |
Macri apela a las 30 plazas del sí para el tramo final de la campaña y para intentar que su espacio sobreviva

El presidente Mauricio Macri relanzó la campaña por su reelección con el mismo slogan que lo llevó a la Casa Rosada en 2015: "Sí, se puede", pero con la contradicción de terminar su primer mandato tomando medidas espasmódicas que tanto criticó de sus adversarios del otro lado de la grieta.

Macri retomó esta semana la campaña electoral con el eje en la necesidad de "mantener el cambio cultural", la "lucha contra la corrupción" y atado a actos de inauguración y recorridas de obras en distintas provincias (estuvo en Salta, Tucumán, Jujuy y Conurbano bonaerense).

El 2 de octubre empieza la veda para actos oficiales, y a partir del sábado 28 -justo un mes antes de las elecciones- iniciará la campaña propiamente dicha que anunció el viernes en las redes sociales con el nombre: “La marcha del Sí, Se Puede”.

Según explicaron a A24,com fuentes del comando de campaña, no será una “caravana ni una marcha” propiamente dicha como en su momento encabezó Carlos Menem en 1989, sino que se tratará de “actos masivos al aire libre”, en “30 ciudades” que todavía está definiendo el jefe de campaña, Marcos Peña, con dirigentes locales. Buscan dar una imagen del presidente fortalecido “convocando a la gente".

De esta manera, Macri apela como último recurso electoral a una campaña "territorial" clásica que buscará visualizar en redes sociales, como le reclamaban los aliados de la UCR, la CC y el candidato a vice, Miguel Pichetto. Ellos habían cuestionado la estrategia diseñada por Peña para las PASO, centrada exclusivamente en la convocatoria por las redes sociales y los actos cerrados con pocos militantes, en formato 360. Los resultados no fueron los esperados.

¿Se puede vivir de conceptos?

La respuesta vuelve a hacer mella en la célebre frase del ex presidente norteamericano Bill Clinton: “Es la economía estúpido”, que vuelve al centro del escenario electoral argentino. El entorno más íntimo de Macri parece seguir sin comprender, o al menos, intenta convencer a la opinión pública de que podrá remar contra la corriente económica y sus efectos en el electorado.

La misma semana en que Macri relanzó el "Sí, se puede", se conocieron los datos oficiales del Indec del mes de agosto que develaron la falta de rumbo de la economía con varias bombas a punto de estallar:

  • El dólar oficial del Banco Nación aumentó un 35,86% en el mes de las PASO, un 58,03% en un año y un 63,10% en los últimos 12 meses.
  • La inflación mayorista fue del 11,2% en agosto, del 34,4% interanual y en los últimos 12 meses trepó al 62,9%.
  • La inflación minorista trepó tras las PASO en agosto al 4% (se proyecta que en septiembre suba otro 6%) y un 30% interanual, pero fue de 54,55% en los últimos 12 meses.
  • El Indec informó el jueves otro aumento de la desocupación, que trepó en agosto al 10,6%
  • La recesión amenaza con convertirse en “depresión económica”.
  • Otros sectores reclaman la emergencia económica como las Pymes, comercios, concesionarias de autos y automotrices. Cayeron las ventas, no tienen financiamiento, tienen dificultades para pagar sueldos y están al borde del corte de la cadena de pagos.

Con esos parámetros y las versiones de una eventual hiperinflación, default y los peores pronósticos económicos y sociales, Macri empieza el último tramo de su primer mandato, muy lejos de los "brotes verdes" prometidos en los primeros 3 años de Gobierno.

Más nafta al fuego

Los atentados a Arabia Saudita, el corazón del petróleo internacional, y las amenazas de desabastecimiento de empresas locales por el congelamiento de los precios, llevaron a Macri a una encrucijada con las medidas que anunció para contener la inflación, pero que no puede sostener en el tiempo…

El Gobierno finalmente, a 35 días de anunciar el congelamiento de las naftas, aprobó el miércoles un nuevo aumento del 4%. Se desdijo una vez más en las medidas anunciadas para aliviar la crisis desatada tras la abrumadora derrota en las PASO frente a la fórmula kirchnerista.

El círculo de la inflación sigue creciendo, con el temor de que esos aumentos en los combustibles se sigan trasladando a los precios.

A todo esto, se agregan viejos y nuevos posibles conflictos sociales:

El Gobierno abrió el paraguas ante conflictos en la Patagonia, enviando a Gendamería a Neuquén para custodiar el yacimiento de Vaca Muerta. Ahí las empresas petroleras amenazaban con despidos y suspensiones si se mantenía el congelamiento.

Pero luego el foco de conflicto terminó desatándose en Chubut, donde los maestros mantienen paro de dos meses por demoras en el cobro de salarios. El tema se nacionalizó tras la muerte accidental de dos docentes que volvían de un piquete. La protesta se trasladó a un paro nacional y movilización en la casa de Chubut en Buenos Aires.

Estas protestas se sumaron a los piqueteros que advierten que "no alcanza la ley de emergencia alimentaria" que, por unanimidad en el Congreso, aumentó en 8 mil millones de pesos la asistencia para planes sociales y comedores.

Insistirían el martes 24 con un nuevo acampe en la 9 de Julio para que el Gobierno incorpore en los planes, a los trabajadores que quedaron desocupados en los últimos meses de la gestión Macri.

La deuda y el FMI

Con la intención de dejar atrás el fantasma del default, la Casa Rosada intentará esta semana renegociar el reperfilamiento (extensión de los plazos de 2020 y 2023) de los vencimientos de la deuda con el FMI y que el organismo internacional al menos gire el desembolso de 5400 millones de dólares prometidos antes de fin de año.

El ministro Hernán Lacunza presentó el jueves a la noche el proyecto de reperfilamiento de la deuda de mediano plazo bajo jurisdicción local, sabiendo que el candidato ganador en las PASO, Alberto Fernández, no dará el ok para que el peronismo lo apruebe en el Congreso. Sin el apoyo peronista, el proyecto es una carta de buenas intenciones.

Si el reperfilamiento local no es aprobado por el Congreso, ¿la renegociación de los plazos de la deuda a largo plazo será aprobada por el FMI?. Esas dudas se disiparán en la reunión que Lacunza tiene prevista con el FMI en Washington el próximo miércoles 25.

El tiempo parece no darle tregua a Macri, que deberá enfrentar el último mes de campaña con una caravana por las 30 ciudades donde mejor le fue en las PASO. Apela al objetivo de máxima de retener el voto propio de la alicaída clase media y evitar un triunfo en primera vuelta de Alberto Fernández el 27 de octubre.

Como objetivo de mínima, Macri buscará contener a un futuro bloque en el Congreso, mientras comienza a discutirse en la interna oficialista quién quedará mejor posicionado para liderar un futuro espacio de Juntos por el Cambio. Claro que nadie puede saber si seguirá unido o si se terminará dispersando en tantos partidos como lo componen.

La campaña del “Sí, se puede” se largó… El resultado es cuestión de tiempo.