La explicación oficial apunta especialmente al período de 12 años de gobiernos kirchneristas, durante el cual, según la interpretación del Gobierno, se habría consolidado una cultura educativa que afectó los niveles de exigencia y aprendizaje.
Los resultados difundidos este martes muestran que tres de cada cuatro estudiantes argentinos no alcanzan el nivel básico en matemática. En lectura, solo el 40% supera el nivel mínimo y en ciencias lo logra el 41%.
La Argentina obtuvo 367 puntos en matemática, frente a los 378 de 2022, mientras que en lectura alcanzó 389 puntos, contra los 401 de la evaluación anterior.
Además, el planteo oficial abre una nueva discusión política sobre las responsabilidades por la crisis educativa. Mientras el Gobierno vincula los resultados con políticas aplicadas durante gestiones anteriores, los datos de PISA muestran un deterioro que atraviesa distintas administraciones y varias ediciones de la evaluación.
La discusión se instala así junto con el desafío de revertir los bajos niveles de aprendizaje, especialmente en matemática, donde el 76% de los estudiantes argentinos quedó por debajo del nivel básico.
Pruebas PISA: resultados de políticas anteriores erradas
El comunicado del ministerio que encabeza Pettovello argumenta: "Aquí se suma una responsabilidad concreta: el estado de la educación es consecuencia directa de una cultura educativa instaurada durante años por los gobiernos kirchneristas que deterioraron cada sector del sistema".
Tras conocerse los datos de las evaluaciones PISA 2025, el Gobierno nacional atribuyó el deterioro pedagógico de los estudiantes argentinos a las políticas aplicadas durante doce años. Desde la Casa Rosada y el Ministerio de Capital Humano señalaron que la caída en las áreas de Matemática, Lectura y Ciencias no puede evaluarse como un fenómeno coyuntural ni atribuirse de forma exclusiva a las medidas de la administración actual, sino que responde a un proceso sostenido de degradación del sistema educativo.
El argumento central del Ejecutivo radica en la trayectoria escolar de los alumnos evaluados. Según las autoridades nacionales, los jóvenes de 15 años que rindieron los exámenes ingresaron al sistema formativo en 2013, por lo que acumulan más de una década dentro de un modelo pedagógico modelado por el kirchnerismo.
En ese sentido, calificaron los magros porcentajes de rendimiento como la "consecuencia directa de la cultura educativa que instauraron durante 12 años", la cual -sostienen- priorizó el adoctrinamiento y la contención por sobre la exigencia, la evaluación rigurosa y la calidad académica.
Desde el Gabinete remarcaron que el modelo implementado durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner desarticuló las nociones del mérito y el esfuerzo dentro del aula.
De acuerdo con la postura oficial, el pasaje de grado sin los conocimientos mínimos requeridos y la flexibilización de los regímenes de evaluación terminaron por erosionar las competencias básicas del alumnado. A su vez, acusaron a las gestiones anteriores de utilizar el sistema educativo como una herramienta de formación militante, relegando el aprendizaje formal y profundizando la brecha formativa respecto de la región y el resto del mundo.
Una caída repetida con los años
La caída de los resultados se da entre 2018 y 2025. Los números muestran este retroceso:
- Matemática: de 379 puntos en 2018 a 367 en 2025: -12 puntos.
- Lectura: de 402 a 389: -13 puntos.
- Ciencias: de 404 a 393: -11 puntos.
Además, entre 2022 y 2025 Argentina perdió 11 puntos en matemática, 12 en lectura y 13 en ciencias.
La OCDE señala específicamente que en 2025 los resultados argentinos fueron inferiores a los de 2022 y también a los de 2018 en las tres materias.
El comunicado también hace referencia a otro tema importante para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Gran parte de la falta del aprendizaje correcto se debe a un aumento de "lectores apresurados". Los define como estudiantes que responden de manera rápida y equivocada, sin detenerse a razonar sobre lo que se les pregunta.
Frente a este diagnóstico, el Gobierno reafirmó su compromiso de reestructurar las bases del sistema nacional mediante políticas enfocadas en la alfabetización temprana, la recuperación de la autoridad docente y la evaluación permanente.
Si bien reconocieron que revertir la tendencia negativa requerirá tiempo debido al impacto estructural de las políticas heredadas, enfatizaron que el primer paso consiste en erradicar la cultura de la condescendencia pedagógica instaurada por el kirchnerismo para devolverle al sistema educativo la exigencia y el valor del conocimiento científico.
En su consideración general, la OCDE dice algo más a nivel global. Son los peores resultados desde que se realizan la pruebas PISA, que comenzaron en el año 2000.