Desde septiembre que no se veían y el encuentro dejó un gusto agridulce. La reunión de las organizaciones sociales con la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, dejó sobre la mesa un aumento en seis meses del 26,5% del salario social (que había quedado muy rezagado con respecto a la inflación), un incremento de la ayuda a los comedores y una promesa de revisión de los planes sociales.

Para el Gobierno es un esfuerzo en medio de la crisis económica; para los piqueteros tiene gusto a poco considerando que los comedores se llenan cada vez más.

Pero ambas partes se llevaron una promesa: la de seguir dialogando. El Gobierno no está dispuesto a recalentar las calles en un contexto ya de por sí complicado. Los piqueteros no quieren cortar -por ahora-  el vínculo que tanto les costó construir.

Pero cuidado: no dejarán de lado su reclamo. Ellos "ganaron la calle" y hoy ese es su punto de presión para negociar.

Qué pasó en la reunión. Primero los representantes de las organizaciones expusieron sobre la complicada situación social y económica que viven los sectores más vulnerables. Como ejemplo pusieron el informe de la UCA recientemente publicado sobre el tema.

Qué pidieron los movimientos sociales. Un aumento "lo antes posible" de todos los programas de empleo conforme a la inflación; la sanción de la ley de emergencia alimentaria (pretende reforzar en 10.000 millones la asistencia a comedores) y de otras cuatro, entre ellas la de la integración urbana.

Qué propuso el Gobierno. Llevar el salario social de $4500 a $6000 pero en aumentos de tres tramos (el primero de $500 llegaría en agosto) que terminarían en diciembre. Para los piqueteros esto es insuficiente. También accedieron a aumentar las partidas en los comedores y, según dijeron fuentes del Ministerio a A24.com, están evaluando una actualización de los programas sociales.

Quiénes estuvieron. Fueron los representantes de las organizaciones sociales: Daniel Menéndez (Barrios de Pie), Juan Carlos Alderete (Corriente Clasista y Combativa), Esteban Castro (CTEP), Dina Sánchez (Frente Darío Santillán) y Marianela Navarro (FOL). Por parte del Gobierno participaron Stanley y su vice Carlos Pedrini. También Fernando Maletti, obispo de Merlo y Moreno.

Cómo sigue. El diálogo no se rompió. Eso se encargaron de aclarar desde los dos lados. "No hemos podido tener respuesta significativa a lo que planteamos. Pero la continuidad del diálogo nos parece positivo y que haya una mesa con actores como la iglesia y los movimientos sociales", reconoció Menéndez.

Si bien habrá movilizaciones en los próximos días (un banderazo el 9 de julio y la instalación de ollas frente a los supermercados el 12), el plan de lucha "en serio" está en suspenso. "Si vemos que esto no avanza vamos a estar en la calle. Ya hemos dado un tiempo más que prudencial", advirtió en diálogo con A24.com Marianela Navarro de FOL.