“Me gustaría saber cuáles son las metas que no cumplimos”, dijo Fernando Vilella, en su primera declaración luego que que el presidente Javier Milei lo echara como secretario de Agricultura de la Nación.
El presidente Javier Milei decidió rápidamente su salida del gobierno. Fernando Vilella cuestionaba la política que mantenía las retenciones al campo pese a los anuncios de campaña. Milei y Caputo no quieren disidencia alguna en materia económica.
“Me gustaría saber cuáles son las metas que no cumplimos”, dijo Fernando Vilella, en su primera declaración luego que que el presidente Javier Milei lo echara como secretario de Agricultura de la Nación.
El exfuncionario defendió su gestión diciendo: "Tengo un informe del trabajo en 180 días y dentro de los límites creo que hemos avanzado. Hemos desregulado infinidad de situaciones, hemos abierto mercados y generado proyectos que estaban esperando que salgan la Ley Bases".
Sin embargo, en el gobierno se dio a entender que hubo un profundo cortocircuito por el enfoque sobre las retenciones a la agricultura. Fue una de las promesas de la campaña electoral, que serían levantadas si Milei llegaba a la presidencia. Pero pasados 6 meses de gobierno, se mantienen.
Vilella sostuvo hace poco que había que "eliminar los derechos de exportación que desalientan la producción y el compromiso de no intervención del mercado".
Pero el Gobierno habla de una transformación de ese organismo, nada más. Vilella estaba al frente de la Secretaría de Bioeconomía que ahora vuelve a ser la Secretaría de Agricultura.
El ahora exfuncionario reclamó que le den una explicación sobre el verdadero motivo de su salida del gobierno. Su cargo era el de secretario de Bioeconomía, para atender a nuevos desafíos del sector para la tecnología, los cultivos y la exportación. Con su salida, regresa al tradicional nombre de Secretaría de agricultura. Para Vilella ahí hubo una desinteligencia con el ministro y el presidente, aunque no los nombró: "Algunos entendieron que, a partir de mala información o por no entender la lectura del mundo del futuro, había que retroceder y volver a una secretaria de Agricultura". Además, explicó cuál era el propósito de su secretaría con la denominación de bioeconomía y que se puede llegar a perder con esta vuelta atrás: "Es disminuir las capacidades quer tiene Argentina para ingresar al mundo con productos con más valor y una formulación que es la que los consumidores requieren", concluyó Vilella.
El miércoles, al conocerse el relevo, el vocero Adorni dijo que Vilella decidió dar un paso al costado, no habló de que hubiese sido echado. "Tal vez no podía alinear algunos objetivos que tenía el ministerio", arriesgó el vocero.
Con estas declaraciones públicas de Vilella, queda claro que su enfoque es totalmente diferente. Insistió en pedir una explicación. "Me gustaría saber cuáles son las metas que no cumplimos", se preguntó en voz alta.
Vilella es ingeniero agrónomo, académico y fue decano de la facultad de Agronomía de la UBA. Había llegado hasta China, Corea y japón en una misión para ganar mercados para la exportación. De regreso a la Argentina, hizo escala en París. Estando en la ciudad luz se enteró de que sus días como funcionario habían terminado.