El Gobierno está buscando generar nuevos acuerdos políticos para darle un peso específico a la idea del "Gran Acuerdo Nacional". Sabe que con los gobernadores solo no alcanza: sólo Juan Manuel Urtubey tiene proyección nacional (e internacional) como para mostrar acuerdos de largo plazo frente a un Fondo que así lo exige; y por otro lado, los gobernadores no controlan a sus diputados.

Massa cumple con los dos requisitos. Puede ser mostrado como líder de una parte de la oposición y controla absolutamente su bloque.

El primero en promover un acercamiento fue Emilio Monzó. Justamente, la semana pasada estuvieron hablando casi 20 minutos en el marco del lanzamiento de A24.com.

"Siempre tuvieron buen diálogo, atravesado por los avatares de Massa con el Gobierno. Es probable que en este contexto estén intensificando esa conversación. El diálogo nunca se cortó"

Lo confirman en el entorno del presidente de la Cámara de Diputados

Los puentes con Rogelio Frigerio tampoco estuvieron rotos en estos años de frío entre Cambiemos y el Frente Renovador. No sería noticia.

La novedad es que ahora aparecieron algunos contactos informales entre Sergio Massa y Marcos Peña. Fue un intercambio corto. El objetivo: recomponer viejas heridas de cuando Peña había dicho que Massa es "la persona menos confiable de todo el sistema político".

Fue después de la aprobación de los cambios en el impuesto a las ganancias en diciembre de 2016, cuando Massa pactó con el kirchnerismo cambios en aquella ley. 

En el entorno de Massa no desmintieron ese diálogo: "Sergio Massa es uno de los principales líderes del país, y en ese marco, entendemos que el gobierno puede hablar y contactarse, pero no hay ninguna reunión pactada", aclararon.

Pese a los diálogos, Massa mantiene su perfil opositor: en estos días cenó con Margarita Stolbizer intentando ratificar su alianza, mantiene diálogos frecuentes con Roberto Lavagna. También se juntó el lunes con Hugo Quintana del Movimiento 21, que esa misma noche armó un acto con Pichetto y Urtubey juntos y pretende armar uno similar con Massa el mes que viene.

Desde Jefatura de Gabinete desmintieron que al menos el diálogo haya sido formal. "Nosotros estamos abiertos al diálogo con todos. Después hay algunos que gastan más energía en disputar espacios de poder que en aportar desde el lugar en que cada uno le toque. Si no nos ponemos de acuerdo gastamos energías como un hamster que no avanza ni retrocede", apuntaron.

Pero en sus dos últimas apariciones públicas (el lunes en entrevista con Novaresio y el miércoles en Diputados) Peña dijo que estaría dispuesto a hablar con Sergio Massa y con el Frente Renovador.