El Gobierno, en el riesgo de volver a caer en la trampa del peronismo que "dice una cosa y hace otra"
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El Gobierno, en el riesgo de volver a caer en la trampa del peronismo que "dice una cosa y hace otra"

En política y en alta diplomacia decir “No” está prohibido. Siempre es mejor decir “tal vez”. O mejor aún, decir “Sí, pero”. El pero mata todo lo anterior.

Estas reglas no escritas de la política deben ser tenidas en cuenta a la hora de analizar cualquier expresión pública o privada. Cuando el Gobierno no lo entendió, le fue mal.

Pasó en las vísperas de la sesión por la reforma jubilatoria, cuando los gobernadores decían “tal vez” en público, “pero” que no manejaban a sus diputados. O en el debate para derogar los tarifazos, cuando el peronismo “racional” decía que la ley nueva era mala, pero…

Hoy el peronismo vuelve con la misma estrategia. Y el Gobierno insiste en mostrar apoyos obviando los “pero” que hay después de esas frases de adhesión. ¿Ingenuidad o estrategia? Uno quiere creer que es lo segundo.

Durante todo el día de ayer hubo tensas reuniones para intentar llegar a puntos de encuentro entre el oficialismo y la oposición para sancionar un presupuesto.

Primero una reunión de cuatro horas en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) de la que participaron gobernadores opositores y, como invitado, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio. Esa reunión no terminó del todo bien. "Hay gobernadores peronistas más cerca de Macri que de Perón", dijo Carlos Verna (La Pampa) al terminar. Es uno de los que encabeza el grupo de los duros.

Después la cita se trasladó a la Casa Rosada. Se sabía de entrada que no estarían ni Lifschitz (Santa Fe) ni Bordet (Entre Ríos), los dos con cuestiones de agenda. Pero además pegaron el faltazo los gobernadores más duros: Verna , Gildo Insfran (Formosa), Alberto Rodríguez Saá (San Luis) y Alicia Kirchner (Santa Cruz). Dato: de estos 4, salvo Alicia, ninguno necesita de la Nación para financiarse.

El encuentro en la Rosada dejó una foto importante para el Gobierno. 20 mandatarios (o sus representantes) se sentaron a la mesa de discusión. La gran mayoría de ellos, luego hizo declaraciones públicas sobre la importancia de acordar un presupuesto que contemple el equilibrio fiscal. Pero…

Dato color: muchos sintieron sabor a poco sobre la media hora que Macri “pasó” por la reunión. Están acostumbrados a decepcionarse, pero esperaban más dada la magnitud de la crisis.

Seguimos con los peros. Aunque acuerdan sobre las generalidades del presupuesto, siguen sin tener en claro cómo se va a instrumentar el recorte. La mayoría de los gobernadores no quiere poner un peso más. Y siguen insistiendo sobre tres puntos: la restitución del Fondo Sojero, los fondos de los subsidios al transporte y que Nación se haga cargo de las tarifas sociales de luz y gas. Sobre este último punto, si bien se derogó para este año el traspaso a provincias, creen que Nación volverá a la carga.

Para compensar algunos de estos puntos conflictivos, los gobernadores piden que se prorrogue la baja de impuestos del pacto fiscal votado el año pasado  “Cada gobernador va a firmar con Nación (en reunión uno a uno) la adenda del Pacto Fiscal con los cambios que se fueron incorporando. En un momento de toda la negociación se había planteado una adenda de todos juntos, pero eso no va a ocurrir, va a ser de cada provincia con Nación”, explicaron fuentes al tanto de la negociación fina.

Mientras esto se debate desde el punto de vista técnico, desde lo político el baile es otro. Hay muchos gobernadores que ven amenazado su poder territorial por el kirchnerismo de sus provincias. Algunos a los que la propia interna peronista les puede arrebatar el poder; a otros que si no logran sumar al kirchnerismo en una alianza, es probable que pierdan las elecciones del año que viene con Cambiemos.

Esos gobernadores que en su mayoría se presentan como más moderados no pueden salir a bancar explícitamente un Presupuesto con ajuste como el que propone Cambiemos. Algunos ejemplos de esto, con matices, son Catamarca, Tucumán, Tierra del Fuego, Entre Ríos y La Rioja, de reciente distanciamiento entre su actual gobernador y su vice. En Chaco hay una situación similar aunque la situación financiera de la provincia no da para que cacareen demasiado.

La voluntad de los gobernadores de la oposición es que el gobierno nacional cuente con un presupuesto nacional y que el mismo sea equilibrado y equitativo", dijo Schiaretti, junto con Urtubey los más cercanos al Gobierno, al terminar la reunión en el CFI. Casi todos salieron a repetir esa expresión a coro. El problema es que los otros agregaron un “pero” detrás.

  • “Sin perjudicar los intereses de los sanjuaninos”, dijo Uñac.
  • “Vamos a llevar nuestra mirada productivista, sin desatender las necesidades sociales de nuestra gente”, dijo Bertone de Tierra del Fuego.
  • “Hay cosas en las que todavía no coincidimos”, dijo públicamente Manzur de Tucumán.

La decepción sigue por debajo de la mesa. “No fue una reunión brillante”, se quejó uno de los mandatarios que se presenta, en principio, como componedor.

¿Qué va a pesar más al final de la ecuación? ¿El apoyo para que el Gobierno tenga su presupuesto o los peros…?

El enigma se empezará a develar el próximo lunes, cuando el Presupuesto se presente formalmente en la Cámara de Diputados. Pero el Gobierno debe estar atento y recordar que los legisladores no necesariamente responden a sus gobernadores… o sí, pero no lo pueden decir.