El anuncio formal lo realizaría en los próximos días el canciller Pablo Quirno, aunque en el tema trabaja un equipo del Gobierno que incluye a áreas del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado y de la Secretaría Legal y Técnica de Presidencia.
El mismo se da después de otro anuncio importante dado a conocer durante el último viaje de Milei a Nueva York: un acuerdo de inversión de 7000 millones para obras de infraestructura en el corredor Andes-Atlántico.
Cuáles son los seis tratados que el Gobierno enviará al Congreso
El paquete abarca distintas áreas vinculadas con la propiedad intelectual:
- Convenio de Bruselas sobre señales transmitidas por satélite
- Tratado de Budapest sobre microorganismos utilizados en procedimientos de patentes
- Acta de Ginebra del Arreglo de La Haya sobre diseños industriales
- Protocolo de Madrid sobre registro internacional de marcas
- Tratado sobre el Derecho de Patentes
- Tratado de Singapur sobre Derecho de Marcas.
Todavía no está definido formalmente por cuál cámara comenzará el tratamiento. Los tratados internacionales pueden ingresar por Diputados o por el Senado, aunque, según explican en el Gobierno, la opción que hoy tiene más posibilidades es que el trámite comience en la Cámara baja.
El compromiso surge directamente del Acuerdo sobre Comercio e Inversión Recíprocos firmado con Estados Unidos. El texto establece que la Argentina deberá someter esos seis convenios y otro relacionado con las variedades vegetales al Congreso para su consideración y votación antes de fines de 2027.
Qué establecen los seis tratados
El primero de los acuerdos pendientes es el Convenio de Bruselas de 1974, que establece mecanismos internacionales para impedir la distribución no autorizada de señales que transportan programas transmitidos por satélite.
El segundo es el Tratado de Budapest, que permite que el depósito de un microorganismo realizado ante una autoridad internacional reconocida sea aceptado por los países adheridos para procedimientos vinculados con patentes. El mecanismo busca evitar que el solicitante tenga que repetir el depósito en cada jurisdicción.
El paquete también incluye el Acta de Ginebra del Arreglo de La Haya, vinculada con el registro internacional de dibujos y modelos industriales, y el Protocolo de Madrid, que permite solicitar la protección internacional de una marca mediante un sistema centralizado.
Los otros dos expedientes corresponden al Tratado sobre el Derecho de Patentes, orientado a armonizar requisitos formales de las solicitudes, y al Tratado de Singapur sobre el Derecho de Marcas, que establece estándares comunes para los procedimientos administrativos relacionados con marcas.
El séptimo compromiso del acuerdo bilateral seguirá otro camino. Se trata de la adhesión a la revisión de 1991 del Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales, que modifica las reglas internacionales sobre los derechos de los obtentores de nuevas variedades de plantas.
En el Ejecutivo explican que ese tratado será enviado más adelante y una vez que exista un acuerdo sobre la reforma de la Ley de Semillas. La Argentina actualmente está adherida a la versión de 1978 del convenio, mientras que el acuerdo con Estados Unidos compromete al país a avanzar sobre la revisión de 1991.
El tratado de patentes que ya está en el Congreso
La estrategia forma parte del esquema que la Casa Rosada definió para implementar de manera gradual los compromisos asumidos con Washington. “Lo importante es avanzar en lo que se pueda con el acuerdo con Estados Unidos”, sostienen funcionarios que siguen las negociaciones.
El Gobierno separa los puntos que requieren aprobación legislativa de aquellos que puede ejecutar mediante decretos, resoluciones y decisiones administrativas.
En ese marco, el paso previo será intentar cerrar en octubre la adhesión argentina al Tratado de Cooperación en materia de Patentes. Diputados ya lo aprobó con modificaciones y el expediente regresó al Senado. La Casa Rosada busca destrabar su tratamiento después de que se postergara el último plenario de comisiones.
Ese tratado también figura expresamente en el acuerdo con Estados Unidos. En ese caso, el texto bilateral fijaba como fecha límite el 30 de abril de 2026 para someterlo al Congreso, un plazo que ya quedó atrás.
Los seis nuevos convenios tienen un calendario más amplio: deberán ser llevados a votación antes de que termine 2027.