Peronismo vs. peronismo

Elecciones sindicales, paritarias y vacunas: las tres broncas de los gremios con el Gobierno

Daer se aferra a Alberto. El moyanismo espera su turno para disputar la conducción de la central y pide que vacunen a su gente.
Nicolás Poggi
por Nicolás Poggi |
Alberto Fernández con sindicatos

Alberto Fernández con sindicatos, en tiempos de su asunción. (Foto: archivo)

El malestar de la CGT y otros armados sindicales es uno de los tantos frentes abiertos para el Gobierno en plena segunda ola y en el año electoral. Los reclamos son variados -y complejos- pero podrían resumirse a grandes rasgos en tres puntos: bronca por la suspensión de las elecciones gremiales a raíz de la pandemia -lo que impide renovar mandatos en las organizaciones-; la firma de paritarias con salarios reales a la baja y la falta de respuestas ante el pedido de inscripción de los trabajadores esenciales en los planes de vacunación.

Un combo a presión que no llega en el mejor momento. Tanto en la propia CGT -a cargo del albertista Héctor Daer- como en sindicatos no alineados como Camioneros hay reproches solapados hacia la gestión de Alberto Fernández, que debe timonear entre la compra de vacunas, la reactivación de la economía y el cierre de listas que promete volver a poner a prueba la unidad del Frente de Todos.

Pero los sindicalistas -que en su mayoría acompañan al Gobierno- también quieren hacerse valer en el frente. Por eso no dudan en manifestar su bronca cuando no son escuchados. Se acerca el tiempo del cierre de listas de diputados y senadores. Todo está conectado.

Sin elecciones internas

Un punto conflictivo es la decisión del Gobierno de que las únicas elecciones que se hagan en el año sean las legislativas (las PASO el 12 de septiembre y las generales el 14 de noviembre). Por resoluciones del Ministerio de Trabajo, los mandatos de los sindicatos -y de la propia CGT- vienen prorrogándose desde el año pasado por el coronavirus, lo que impide que haya comicios para renovar la conducción de los gremios.

Este acuerdo “global”, que empieza por el Consejo Nacional de la central obrera y alcanza a todos los sindicatos del país, fue parte de un pacto sellado entre los propios Alberto Fernández y Daer para garantizar la paz sindical durante la pandemia. Las prórrogas vienen desde mayo del año pasado y la última está vigente hasta agosto. Por ahora la idea es seguir pateando el tema para más adelante, según pudo saber A24.com.

Esto molesta al armado de Camioneros -que está fuera de la CGT desde los tiempos de Cambiemos- porque Pablo Moyano aspira a competir con los “Gordos” -tal como se conoce a los gremios de servicios- por la conducción de la central.

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Pablo Moyano, secretario adjunto de Camioneros. (Foto: captura de pantalla)

Pablo Moyano, secretario adjunto de Camioneros. (Foto: captura de pantalla)

Moyano viene consolidando un polo sindical que incluye a la CTA, La Bancaria, la Unión Ferroviaria y otras organizaciones más combativas y con alta exposición. Quiere desbancar a los actuales jefes de la CGT, de quienes recela por el diálogo que mantuvieron con Mauricio Macri y a quienes quieren hacerle, además, una “guerra del cerdo”. Una cuestión generacional.

“Fuimos CGT, CGT disidente y vamos a seguir peleando, queremos ir por todo aunque ellos tengan los congresales”, dicen en la conducción de Camioneros con el pesar de saber que los números (todavía) no son suficientes.

La pulseada salarial

Los Moyano pueden esperar su turno para volver a la central pero no están dispuestos a ceder en las paritarias, y mucho menos después de que Cristina Kirchner y Sergio Massa acordaran un incremento del 40% para los trabajadores del Senado y la Cámara de Diputados, fruto del trabajo del veterano Norberto “Tano” Di Próspero, jefe de la Asociación del Personal Legislativo (APL), el gremio del sector.

En verdad, Pablo Moyano ata las paritarias a la provisión de vacunas. “Sin vacunas, no firmamos”, dicen en su entorno ante la consulta de A24.com. Camioneros pide 220 mil dosis para los afiliados del gremio y quiere concentrarse, sobre todo, en los choferes de larga distancia internacional, que son los que viajan a los países del Mercosur y que se cuentan en más de 5 mil (según un padrón que armó el gremio).

Como tantos otros sindicatos, todavía no tuvieron respuesta. El gremio le exigió también a las cámaras empresarias de la actividad que adquirieran parte de las vacunas que trae el Estado, del mismo modo que lo hicieron los bancarios y los petroleros de Neuquén, ambos con resultados positivos.

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Cristina Kirchner y Sergio Massa, presidentes de la Cámara de Senadores y la Cámara de diputados respectivamente, firmaron el acuerdo del aumento del 40% para los trabajadores del Congreso de la Nación (Foto: Prensa Congreso de la Nación).

Cristina Kirchner y Sergio Massa, presidentes de la Cámara de Senadores y la Cámara de diputados respectivamente, firmaron el acuerdo del aumento del 40% para los trabajadores del Congreso de la Nación (Foto: Prensa Congreso de la Nación).

Si bien reconocen avances en la vacunación de trabajadores de territorios determinados como Santa Cruz o algunos municipios bonaerenses donde fueron inmunizados los recolectores de residuos, los moyanistas tienen ese reclamo en el tope de la lista. La fórmula para las paritarias es: 45% de aumento + un bono que rondaría los 20 mil pesos + 220 mil dosis.

Los Camioneros y el gremio de Peajes, entre otros, no quieren ser arrastrados a la paritaria de UPCN y ATE, que cerraron un aumento del 35% en seis tramos para el período 2021-2022. El 40% de incremento para los trabajadores del Congreso perforó un techo y ahora será difícil para las empresas contener la demanda ante un alza tan marcada de la inflación.

El viernes empezaron las reuniones preliminares por Zoom para la actualización salarial de de Camioneros. “Se nos han muerto cientos de trabajadores en el peor momento de la pandemia, y fuimos los camioneros los que garantizamos la paz social llevando medicamentos y alimentos a todos los rincones del país, siendo muchas veces hostigados por gobernadores e intendentes de distintas provincias”, dijo Pablo Moyano en ese encuentro y advirtió que, si no se consigue la vacunación, el sindicato tomará “medidas”.

Vacunas para esenciales

Más allá de Camioneros, el reclamo por vacunas es global e incluye a todos los gremios del transporte, una de las tantas actividades consideradas esenciales durante la pandemia. La Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) -que nuclea a ferroviarios, colectivos, trenes y aviones, entre otros- se reunió recientemente con el ministro del área, Alexis Guerrera, para pedirle avances, pero se fue con las manos vacías. El tema depende de salud, contestó el ministro.

Los sindicatos entienden que las vacunas son insuficientes pero no están dispuestos a esperar mucho más. Varias de esas organizaciones tienen hechos sus reclamos de manera formal desde diciembre pasado, cuando todavía no había llegado ninguna dosis al país. Los esenciales llevaban entonces un año de trabajo ininterrumpido en pandemia. Esos gremios tuvieron que esperar y siguen haciéndolo, admitiendo incluso con pesar que el escándalo por el vacunatorio VIP demoró los tiempos. Ahora entre sus filas se percibe resignación y (también) algo de expectativa.

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