Por qué. “Fue acordado ante la imposibilidad de las empresas de transporte de cargas de enfrentar esa erogación a partir del contexto económico recesivo que afronta la actividad. El entendimiento necesario y maduro entre las partes procuró preservar y potenciar a un sector largamente castigado por los incesantes incrementos de los costos y de la carga impositiva", señaló un comunicado de la cámara patronal para explicar esta marcha atrás.