De esta manera, lo que empezó como un proceso de reunificación del Frente de Todos ante el pedido de 12 años de prisión para Cristina terminó mutando en un “operativo clamor” para que la “jefa” sea la candidata, aun sin encuestas, proyecciones de la economía ni ninguna estrategia. Solo fervor militante.
Cualquier kirchnerista acotaría “fijate de qué lado de la mecha te encontrás”, citando (y reescribiendo) un verso de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota que, por gastado, ya se convirtió en un lugar común.
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Santa María, con el jefe de Gabinete, Juan Manzur (Foto: archivo)
A Santa María, que la semana pasada había pedido que Cristina “encabece el proceso para la unidad en 2023”, fueron sumándose otras voces en el mismo sentido, principalmente de los sectores del sindicalismo y los derechos humanos, como Hugo Yasky, de la CTA, y Estela de Carlotto, de Abuelas de Plaza de Mayo, entre otros.
Incluso Sergio Berni se permitió este martes apuntar con ironía desde las escalinatas del PJ que el fiscal Diego Luciani, que pidió 12 años de prisión para Cristina por supuesto direccionamiento de la obra pública en Santa Cruz entre 2003 y 2015, se convirtió en el “jefe de campaña” de la expresidenta.
En la reunión del PJ, que fue a puertas cerradas, al propio Alberto Fernández se lo notó indignado. “Me da asco lo que hacen ciertos jueces en la Argentina”, dijo el Presidente, que había llegado al cónclave después de un día de actividades oficiales con Daniel Filmus en Bariloche.
La vicepresidenta, como ya hizo varias veces en la historia del kirchnerismo, juega al suspenso y deja que todos hablen.
Aunque también es un equilibrio delicado porque el Presidente mantiene sus expectativas y, después de meses de internas que descolocaron al Gobierno y a las bases, ahora nadie quiere ofender a nadie y las frases y movimientos se dicen y se hacen “entre algodones”.
La reunión del PJ
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Alberto Fernández es además presidente del PJ.
Mientras tanto, el PJ evitó este martes poner fecha a una marcha en respaldo de Cristina y se limitó a mantener el estado de “alerta y movilización” que había adelantado este portal. La expectativa de los peronistas está puesta ahora en el discurso que dará la vicepresidenta el sábado próximo en el congreso del PJ bonaerense en Merlo.
El justicialismo expresó su “solidaridad” con Cristina ante el “hostigamiento y la persecución política, judicial y mediática contra su persona y su familia”, y señaló que el juicio de Vialidad está “viciado, con ausencia de pruebas, parcialidad por parte del tribunal y vulneración del principio de inocencia”.
También repudió lo que consideró “provocaciones” del jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, y la Policía de la Ciudad por la colocación de vallas y la represión con gases del fin de semana en el domicilio de la vicepresidenta en Recoleta.
“Mantenemos el estado de alerta y movilización, alentando a todas las movilizaciones que se realicen a lo largo y ancho del país”, dijo Agustín Rossi, titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), al término de la reunión. El mismo dirigente santafesino había pedido un rato antes una marcha concreta que canalizara todas las expresiones.
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Agustín Rossi, junto a Victoria Tolosa Paz.
Estuvieron los ministros Juan Manzur, Eduardo “Wado” De Pedro, Jorge Taiana y Santiago Cafiero; los diputados José Luis Gioja, Victoria Tolosa Paz, Eduardo Valdés y Lucía Corpacci (vice del partido), y el exsecretario de Energía Darío Martínez. Antes del ingreso, el gobernador riojano Ricardo Quintela había esperado al resto fumando en la puerta, entre los periodistas.
Por la rama gremial asistieron Pablo Moyano, de Camioneros; Abel Furlán, nuevo jefe de la UOM y cercano a Máximo Kirchner, y el propio Yasky. El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, se conectó por Zoom.
Pero no fue solo un encuentro del PJ, sino que también estuvieron invitados los partidos aliados del Frente de Todos, lo que explicó la presencia en Matheu de dirigentes de la vieja “transversalidad” como Claudio Lozano (Unidad Popular), Luis D’Elía (FTV), Martín Sabbatella (Nuevo Encuentro) y Gustavo López (Forja), entre otros.
En lo formal, el partido resolvió además encarar distintas actividades en las provincias con los consejos peronistas de cada distrito. El primer turno será el de Santiago del Estero, donde manda Gerardo Zamora, uno de los gobernadores más activos de la liga de mandatarios (que fueron quienes prácticamente lograron imponer el nombre de Sergio Massa como ministro de Economía).
El consejo nacional del PJ, que en lo formal preside Alberto, pero donde las gestiones cotidianas están a cargo de Santiago Cafiero, se trasladará entonces el 9 de septiembre a Santiago del Estero a pedido del vicegobernador José Neder. De Ushuaia a La Quiaca.