La principal traba para cerrar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, según dio a entender la semana pasada en la reunión con los gobernadores el ministro de Economía Martín Guzmán, es la reticencia de Estados Unidos -socio mayoritario en el organismo- a aceptar la propuesta argentina: crecer y luego pagar.
Para la secretaría del Tesoro que encabezan Janet Yellen y David Lipton, en cambio, el plan "sustentable" tiene que basarse en un mayor ajuste de cuentas.
El gobierno, a través de la reunión con Blinken -que en su momento se mostró a favor de que se llegue a un entendimiento con el FMI- le quiere hacer ver que es exactamente lo contrario: que se repetirían las mismas recetas que ya fracasaron en el pasado.