Clases presenciales

En Provincia se entusiasman con una mejora de los índices epidemiológicos y preparan un cronograma de vuelta a la presencialidad

En los últimos 7 días se produjo una baja importantísima en el conurbano. ¿Cómo sería el plan de vuelta a las aulas?
por Pablo Winokur |
Kicillof y Rodríguez Larreta discuten por el AMBA (Foto: archivo)

Kicillof y Rodríguez Larreta discuten por el AMBA (Foto: archivo)

La provincia de Buenos Aires analiza un cronograma para la vuelta a clases presenciales, aunque aún ese plan no tiene fecha de inicio. Según un documento al que accedió A24.com, ese cronograma se activaría en caso de mejorar la situación epidemiológica y en función de criterios estrictamente sanitarios.

Ese plan contempla la vuelta parcial en primer lugar de escuelas de nivel inicial. En un segundo ciclo (podría ser una semana más tarde) empezarían las clases presenciales en escuelas primarias de 1° a 3° grado. Esto abarca tanto a establecimientos públicos como privados.

El modelo que analiza el ministerio de Educación de la Provincia, comandado por Agustina Vila, es el modelo uruguayo, que también segmentaba en función de las características de las escuelas (rurales unidocentes, rurales y urbanas), criterio que no es aplicable en el AMBA.

Para poder determinar esa vuelta, primero los municipios deberían pasar a fase 3 o cambiar de escala en el semáforo epidemiológico que elaboró Alberto Fernández en el último decreto de restricciones. Hoy, todo el AMBA está en zona de “alarma epidemiológica”, es decir tiene más de 500 casos cada 100.000 habitantes acumulados en los últimos 14 días y –además- una ocupación de camas de terapia intensiva superior al 80% (dato relativo, pero del que nos ocuparemos más adelante).

Para retomar las clases presenciales, el AMBA debe bajar a zona de “Alto riesgo”, que sería entre 250 y 500 casos acumulados cada 100.000 habitantes.

Si se llega a esa situación, cada jurisdicción podrá establecer las restricciones a la presencialidad que considere necesarias, de acuerdo a lo que determinó el Consejo Federal de Educación:

  • Frecuencia de asistencia presencial de toda la población escolar
  • Suspensión de toda actividad extracurricular
  • Retorno a clases presenciales de grupos priorizados
  • Suspensión de asistencia presencial de los grupos restantes

Es en ese marco que entraría el cronograma que está diseñando el ministerio de Educación provincial.

¿Cuándo podría aplicarse realmente? En números gruesos, la idea es que estamos muy lejos de poder alcanzar esa meta. Sin embargo, fuentes del Ministerio de Salud provincial aseguran que el escenario no es tan apocalíptico. Si se toman los últimos 14 días, están en 700 casos cada 100.000; pero si se toma solo la última semana, el conurbano se ubica apenas por encima de los 200, según los datos que manejan.

Un trabajo del contador Martín Barrionuevo muestra que la Provincia está en los últimos 7 días en 350 casos cada 100.000 y la Ciudad de Buenos Aires apenas por encima de los 500. Hay que tener en cuenta dos datos:

  • El número de Provincia promedia con el interior de ese distrito, que hoy está en ascenso.
  • A la hora de evaluar la zona epidemiológica, el AMBA funciona como un único aglomerado; aunque Ciudad esté por encima de los 500, en promedio va a estar por debajo en el próximo corte si se mantiene la tendencia.

Justamente este punto lo criticó Fernán Quiros, ministro de Salud de Larreta en su última conferencia de prensa. Pide que los parámetros sean por ciudades y no por grandes conglomerados. Aunque en este caso, Ciudad se vería beneficiado por los indicadores.

El otro punto tiene que ver con las camas de terapia intensiva. En el AMBA, según el número que maneja el Ministerio de Salud de la Nación, está en un 77% de ocupación de camas. El problema es que ese número no abarca al sector privado de la Ciudad, cuyas cifras de ocupación de terapia intensiva no son públicas. Este indicador es parte del semáforo que propuso Alberto en el DNU, pero no queda claro cómo se va a monitorear en el caso de la Ciudad.

¿Y los gremios?

Mientras los indicadores hacen su trabajo y Provincia diseña un esquema de vuelta a la presencialidad, los gremios docentes también hacen lo suyo. Esta semana sorprendió Roberto Baradel al avisar que su hija extraña la escuela y que él es un defensor de la presencialidad.

“Siempre sostuvimos que los docentes no pueden ser reemplazados por una computadora”, dicen en el gremio Suteba. “Pero tiene que ser una presencialidad segura. Cuando mejoren los indicadores, nosotros vamos a acompañar”, explican.

Los números van mejorando. Y quizás la vuelta a la presencialidad parcial no sea imposible, por lo menos unos meses.