El escándalo estalló en la provincia de Santa Cruz. Un intendente, su esposa, su chofer y otro puñado de funcionarios recibieron la primera dosis de la vacuna Sputnik V a pesar de no formar parte del personal de riesgo o ser prioritario, según el esquema del programa de vacunación nacional. El Ministerio de Salud santacruceño inició una investigación y no descartan aplicarles sanciones.













