“No estamos en una guerra. Estamos en una situación difícil donde hay que acordar demandas de los gobernadores con las limitaciones del Gobierno central”, expresó.
Francos también hizo una autocrítica velada hacia algunas gestiones provinciales: “Hay ajustes que hizo Nación que muchos gobernadores no hicieron. Eso, en un año electoral, genera debate”.
"El objetivo central del gobierno es mantener el equilibrio fiscal", argumentó. Además, hizo eco de los reclamos por la situación de la obra pública, y si bien admitió que "no hay dudas de que está mal", lo atribuyó a las administraciones que se sucedieron durante 40 años. "Pasó de todo: corrupción, como lo vimos en una condena a varios funcionarios, desidia, abandono y este gobierno está decidido a encararlo dentro de los tiempos necesarios", planteó.
"Llevamos un año y medio de gobierno, no pueden exigirle al presidente Milei que resolvamos todos los temas al mismo tiempo", sentenció.
En otro pasaje de sus declaraciones a la prensa acreditada, Francos evitó hablar de nuevos anuncios en materia de retenciones, aunque remarcó que el tributo, en las economías regionales, está siendo eliminado, y que pese a que el libertario las considera "un mal impuesto", configura "una parte importante de los ingresos para mantener el equilibrio fiscal".
"Hay que analizar. Hemos bajado gastos para eliminar impuestos. Hemos eliminado impuestos en las economías regionales como consecuencia de la baja de gastos. Como dice el Presidente, la motosierra va a seguir", prometió.
Por último, descartó que el Gobierno Nacional atraviese una crisis institucional, y habló de las diferencias entre el mandatario y la vicepresidenta Victoria Villarruel al definir la tensión en el vínculo como "una diferencia política que se planteó en términos muy duros".