Bajarse del pacto fiscal. Muchos gobernadores analizan que el pacto que firmaron en diciembre no se estaría cumpliendo. Ya hace unas semanas se bajó La Pampa. Podrían sumarse otros. Esto, se sabe, es lo más difícil de realizar.
Por otro lado, saben que el pacto fiscal no está funcionando como debería. Más de la mitad de las provincias, en lugar de bajar Ingresos Brutos, como se comprometieron, los subieron. Y solo 17 provincias están cumpliendo con el pacto fiscal, según un estudio de la consultora IARAF. Esto genera debilidad de confianza entre los actores
“Chat de mamis”. Los gobernadores tienen un chat activo en que se comunican entre ellos. La última vez que se activó, frente al encarcelamiento de Fellner, funcionó a la perfección: 10 gobernadores firmaron el repudio a la medida. De los peronistas puros solo faltó Verna.
A partir de la liberación de Fellner se abre un compás en los tiempos y una grieta entre los gobernadores. Algunos piden profundizar las medidas de fuerza anunciadas. Otros quieren bajar un cambio y esperar a la próxima jugada del Gobierno, pero con las cartas sobre la mesa.
En uno u otro escenario, ya nada será como antes. El peronismo territorial se siente amenazado y ahora quiere hacer valer su poder.