El ministro de Salud, Ginés Gonzalez García sumó un nuevo capítulo en su enfrentamiento con su antecesor, Adolfo Rubinstein, por las vacunas del sarampión.
El ministro de Salud, Ginés Gonzalez García sumó un nuevo capítulo en su enfrentamiento con su antecesor, Adolfo Rubinstein, por las vacunas del sarampión.
"Le diría que se quede callado", sentenció Gonzalez García. El actual funcionario asegura que había dosis retenidas en la Aduana mientras que Rubinstein lo niega.
"Es inexplicable, no tiene sentido. Todas las vacunas estaban pagas. Eran 49 envíos y el mismo artículo que metimos en la emergencia estaba en una Ley que vetó el Ejecutivo. Había que pagar una tasa de alrededor de $ 11 millones y ahora, como se excedieron los plazos de acopio, hay que pagar $ 100 millones de perjuicio", dijo el funcionario durante su presencia en el programa Mauro, la pura verdad.
En ese sentido, apuntó contra Rubinstein, que salió a cuestionar el anuncio que realizó la gestión de Alberto Fernández sobre la liberación de 12 millones de dosis de vacunas contra el sarampión, que se encontraban retenidas en la Aduana de Ezeiza, y sentenció: "Le diría que se quede callado, porque no tiene explicación, desde en junio en adelante, que fue cuando llegaron, no se quejó".