Macri fue precedido en el discurso por la vicepresidente saliente, Gabriela Michetti, el reelecto jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, la gobernadora bonaerense saliente, María Eugenia Vidal y su ex candidato a vicepresidente, Miguel Angel Pichetto, a quien calificó como "el quinto pasajero que llegó a lo último pero para quedarse".
Todos lo escucharon sentados en primera fila del auditorio ubicado en la cúpula del CCK, escenario al que Macri llegó acompañado por primera vez en los casi 4 años de Gobierno, por su esposa, Juliana Awada y su pequeña hija Antonia.
En tono visiblemente emocionado, solo en el escenario, vestido con saco y pantalón azul y camisa celeste sin corbata, Macri se despidió en el último acto político de su Gobierno con el mismo look que cuando llegó en 2015.
Hizo una mínima autocrítica al admitir que "este es un equipo que tuvo aciertos y desaciertos" y reconoció que "estamos llegando a este final no con el resultado que esperábamos".
Sin embargo, Macri no habló de los resultados económicos ni formuló un balance pormenorizado de la gestión, como se esperaba.
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Según adelantaron fuentes de la Casa Rosada a A24.com, la Jefatura de Gabinete está preparando un "decreto de transición" que entregarán al futuro gobierno de Alberto Fernández que asumirá el 10 de diciembre, con un balance detallado de la administración de todas las áreas y los "logros" que destaca el Gobierno.
Macri hizo alusión crítica al kirchnerismo, aunque sin nombrarlo, cuando señaló que "lo más importante es haber despertado a millones de argentinos la esperanza de que sí se pudo gobernar con honestidad"
"Todos nos vamos con la conciencia tranquila y las manos limpias", aseguró.
Finalmente, Macri convocó a sus funcionarios y aliados de la UCR, el PRO y la CC a conformar "una oposición constructiva que no pone palos en la rueda" y agregó: "Este desafío del cambio no es pasajero, vino para quedarse y ahí vamos a estar nosotros trabajando juntos".
Antes, Pichetto lanzó duras críticas a la Iglesia y a dirigentes sociales. "Los analistas políticos son como los encuestadores, detectan los fenómenos una vez que pasan. El Presidente garantizó la paz social. La Iglesia inventó que hay hambre en la Argentina".
Pichetto cerró el hilo de discursos que poco después de las 16,30 abrieron Michetti, Larreta y Vidal. Todos compartieron "el clima de fin de época" que rondó toda la sala, según definió ante A24.com uno de los funcionarios más cercanos al presidente saliente.
Las ausencias más notorias fueron las de los gobernadores radicales: pero un vocero explicó que Gerardo Morales (Jujuy) y Alfredo Cornejo (Mendoza) faltaron a la cita para construir la futura oposición "porque se encontraban de viaje en China".
Tampoco se despidió Marcos Peña, quien aunque estaba anunciado como orador, a último momento desistió de hacerlo.
El diputado electo Cristian Ritondo (quien confirmó que será presidente del bloque de PRO), el senador Esteban Bullrich (que hará lo propio en la cámara alta) y el vicejefe de Gobierno porteño reelecto, Diego Santilli, fueron los voceros del encuentro. Coincidieron con Macri en encarar "una oposición constructiva" y admitieron que todavía está por definirse las autoridades del interbloque Juntos por el Cambio, que tendrá, dijeron, "el liderazgo de Macri".
El bloque de la CC será presidido por Maxi FErraro, y la UCR todavía no definió quién presidirá su bloque. Admitió Ritondo