En un clima de estricto hermetismo, Alberto Fernández se reunió este miércoles con el ex presidente Eduardo Duhalde, con el ex mandatario de Paraguay, Nicanor Duarte Frutos y con el gobernador de Formosa, Gildo Insfran, entre otros dirigentes.
En un clima de estricto hermetismo, Alberto Fernández se reunió este miércoles con el ex presidente Eduardo Duhalde, con el ex mandatario de Paraguay, Nicanor Duarte Frutos y con el gobernador de Formosa, Gildo Insfran, entre otros dirigentes.
Todos desfilaron por las oficinas de Puerto Madero donde el mandatario electo prepara su gabinete y da las últimas puntadas a las políticas que anunciará cuando asuma el 10 de diciembre.
En declaraciones a la prensa al salir del encuentro, Duhalde reveló que Fernández le ratificó la intención de renegociar la deuda con el FMI y dijo: "Todos saben que la deuda no se puede pagar, hay que negociar los plazos, pero también una quita".
El ex presidente dijo que acompañará al mandatario electo desde su Movimiento Productivo Argentino (MPA) pero "sin asumir ningún cargo" y hasta lanzó un guiño de acercamiento al kirchnerismo. "No se puede perseguir con la justicia a ningún dirigente político", señaló en referencia a las causas por corrupción contra ex funcionarios k.
Duhalde no habló a la pelea política que mantuvo con la vicepresidenta electa, Cristina Kirchner quien en su momento lo había comparado con el personaje del film norteamericano de mafia "El padrino", y en un mensaje pacificador, pidió que "los dirigentes argentinos y latinoamericanos se dejen de pelear" y "dejen atrás la grieta".
Consultado sobre la rivalidad con la ex presidenta y electa vice, Duhalde se limitó a decir que "Cristina está sufriendo como madre" por la enfermedad de su hija.
Como ex presidente argentino, Duhalde confirmó a A24.com que asistirá a la ceremonia de traspaso de mando el próximo 10 de diciembre en el Congreso.
Consultado sobre si no es un mensaje complicado hablar de default cuando dice que la deuda con el FMI "no se puede pagar, Duhalde comparó la actual situación que deja el Gobierno de Mauricio Macri, con la que recibió él durante su presidencia en 2001.
Duhalde reveló que "el Presidente con buen tino dijo que no quiere seguir pidiendo plata. No hay que pelearse con el actual Presidente ni con nadie. El problema de los latinoamericanos es que nos peleamos. Luego insistió en pedir terminar con la grieta, no solo entre presidente saliente y entrante, sino también con los socios del Mercosur, en referencia a la relación de Fernández con el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.
Antes de recibir a Duhalde, Fernández se reunió con Duarte Frutos -ex presidente de Paraguay- quien llegó, según él mismo explicó, "enviado por el actual presidente de Paraguay, Abdo Benitez" quien confirmó que asistirá a la ceremonia de asunción del mando.
Duarte Frutos admitió que Fernández le planteó la posibilidad de que Argentina pida renegociar la deuda que tiene Paraguay por la construcción de la represa Yacyterá y le pidió que hasta que asuma en el Gobierno, "vaya dialogando con el secretario de Energía de Misiones".
Duarte Frutos y Fernández también hablaron de la crisis política y social que atraviesan varios países latinoamericanos como Bolivia, Chile, Ecuador y Colombia y coincidieron en la necesidad de unificar criterios en "defensa de la Democracia".
Mientras en el Senado asumían los nuevos senadores electos, Fernández recibía este miércoles al gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, quien en medio de duras negociaciones con Cristina Kirchner por el control del bloque peronista en la Cámara Alta, instaló a su delfín, el senador José Mayans como jefe del bloque de senadores del Frente de Todos.
Insfrán se retiró después de una reunión de aproximadamente una hora, sin formular declaraciones.