Elecciones en pandemia

Inflación, dólar y variante Delta: los tres problemas que Alberto no puede resolver y que ponen en jaque al Gobierno

Vacunas, dólar e inflación son las principales preocupaciones que deberá resolver el presidente Alberto Fernández antes de las elecciones.
Stella Gárnica
por Stella Gárnica |
Inflación

Inflación, dólar y vacunas, las preocupaciones de Alberto Fernández. Foto: Presidencia.

Alberto Fernández y la inflación: Cada cosa que fabricamos en Argentina

Alberto Fernández y la inflación: "Cada cosa que fabricamos en Argentina, es un dólar que no se va". (Foto: Presidencia)

La primera preocupación del presidente Alberto Fernández es cumplir antes de las elecciones primarias del 14 de septiembre con el plan de vacunación y acercarse al objetivo de inmunidad de rebaño con el 70% de la población inoculada (unos 33 millones de argentinos) para enfrentar la tercera ola producida por la variante Delta. El viernes el Gobierno anunció que adquiríría 24 millones de vacunas Sinopharm, aunque aun no se sabe si son efectivas para Delta. Sin embargo, la inflación sigue siendo el principal problema que el Gobierno no puede resolver.

A medida que avanza el cronograma electoral son cada vez más numerosas las protestas sociales en reclamo de aumentos salariales y subsidios por los efectos de la inflación. El dólar asoma en el escenario como un tercer asunto. Para ninguno de los tres el gobierno tiene solución.

Inflación: Alberto avaló reapertura de paritarias

La inflación es el segundo gran problema que desvela al Presidente, según él mismo lo admite en cada discurso público o charla privada. Sobre todo porque es un problema para el que no existe vacuna. En la Casa Rosada admiten que los controles de precios en los alimentos y productos esenciales no funcionaron como hubieran querido en los primeros 6 meses del año. Guzmán había pronosticado 29% para todo el año; ya se consumió el 75%.

Fue el propio Presidente quien salió esta semana a dar un mensaje contundente: el Gobierno eligió como socios a los gremios (trabajadores) antes que a los empresarios, y cedió a las presiones de la CGT y la CTA, al anunciar la reapertura de paritarias y ratificar su promesa de que "los salarios le ganen a la inflación".

Fernández lo hizo el miércoles al participar de la Asamblea General del gremio de La Bancaria. Como había anticipado A24.com semanas atrás, el Gobierno corre detrás de la inflación con aumentos de sueldos e intimaciones a empresarios para que colaboren bajando los precios en un nuevo intento por contener la crisis social.

"El Ministerio de Trabajo tiene que abrir la negociación de los acuerdos superados por la inflación", dijo el viernes Héctor Daer, titular de la CGT. En las últimas semanas, varios gremios ya consiguieron ajustes muy superiores a la pauta de inflación que había pronosticado el ministro Guzmán a principios de año.

Con el aval del Presidente, la paritaria de los bancarios cerró arriba del 45%, con la posibilidad de una revisión a fin de año. Y los legisladores y empleados del Congreso -con las firmas de Cristina Kirchner y Sergio Massa- también recibieron un aumento superior al 40%, al igual que los encargados de edificios.

La incertidumbre por el dólar y la deuda

Las compras de dólares del BCRA para hacerse de reservas, marcaron la creciente incertidumbre sobre lo que pasará con la economía en pleno proceso electoral y ante la amenaza de una tercera ola de la pandemia.

Después de la baja en la calificación del país en el mercado financiero internacional, el dólar blue volvió a subir esta semana. Pasó de los $160 que venía hace meses, a $170 y cerró el viernes a $175, mientras el Gobierno seguía pisando el cepo al dólar turista en $165.

Fernández dio muestras de la preocupación sobre el dólar el viernes al encabezar un acto en la fábrica de aviones FADEA. "Cada paracaídas que fabricamos en Argentina, es un dólar que deja de irse". Lo importante de la producción nacional no es generar fuentes de trabajo genuinas sino evitar que se escapen divisas, según definió el Presidente.

Y en tren de campaña, se mostró junto al díscolo gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti (PJ) para pedir unidad en el oficialismo de cara a las elecciones mientras volvió a despotricar contra la herencia recibida por el anterior gobierno de Mauricio Macri.

Otro de los temas que se llevaron la preocupación de la Casa Rosada esta la semana fue la deuda con el Club de París y el FMI, pero que terminó bien a partir del acuerdo anunciado por Guzmán para postergar los vencimientos hasta marzo de 2022 y evitar así caer en default.

El anuncio del Club de París le dio un poco de oxígeno al Gobierno, ya que luego el FMI comunicó su aval hasta que se reanuden las negociaciones el próximo año, cuando Argentina supuestamente salga de la crisis por la pandemia.

Guzmán viajará la semana próxima a EEUU para reunirse con el FMI y negociar la postergación de los vencimientos de este año. Además acordará en qué usará Argentina los 4300 millones de dólares que le podrían corresponder en Derechos Especiales de Giro (DEG) que llegarían entre agosto y fin de año para reforzar las reservas del Banco Central.

Al finalizar la semana Argentina cayó más abajo en la calificación en el mercado del sistema financiero mundial cuando luego del anuncio del preacuerdo con el Club de París, la consultora Morgan Stanley bajó al país a la lista de “mercados independientes”, es decir, los que están fuera del sistema financiero internacional, sin acceso al crédito, en la que figuran Bosnia, Ucrania y Líbano.

Así, los dilemas irresueltos desde que empezó la pandemia continúan al tope de las preocupaciones del Presidente que pasó a mostrarse enojado con la oposición pero con los tres principales objetivos lejos de resolverse: Vacunas, dólar e inflación, al tope de las preocupaciones no solo del gobierno sino de una sociedad que ya mira todo el clave electoral.

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