La Iglesia Católica, a través de un comunicado de Cáritas, intercedió para que se envíen alimentos a comedores populares y se mostró en contra de la eliminación de los movimientos sociales como intermediarios.
Mediante un comunicado de Cáritas, la Iglesia Católica respaldó la tarea de los movimientos sociales en el marco de pobreza que hay en el país.

El presidente de la Comisión Episcopal, Carlos Tissera (Foto: Cáritas).
La Iglesia Católica, a través de un comunicado de Cáritas, intercedió para que se envíen alimentos a comedores populares y se mostró en contra de la eliminación de los movimientos sociales como intermediarios.
“Hoy nadie puede asumir la cantidad y complejidad del trabajo social de manera individual, y es por eso que insistimos en integrar a todos aquellos que con enorme sensibilidad atienden a los más pobres y en que también se les dé la ayuda necesaria para que puedan seguir haciéndolo”, señaló la Comisión Episcopal.
En el documento firmado por el presidente de la Comisión Episcopal, Carlos Tissera y los obispos Gustavo Carrara de la Ciudad de Buenos Aires y Roberto Álvarez de la ciudad de Rawson, se destacó el trabajo mancomunado de "un gran número de movimientos, asociaciones, centros vecinales y sindicatos" en la medida que fue creciendo la pobreza, en los últimos tiempos.
"Hoy nadie puede asumir la cantidad y complejidad del trabajo social de manera individual, y es por eso que insistimos en integrar a todos aquellos que con enorme sensibilidad atienden a los más pobres y en que también se les dé la ayuda necesaria para que puedan seguir haciéndolo", se expresó en el documento.
"Hoy nadie puede asumir la cantidad y complejidad del trabajo social de manera individual, y es por eso que insistimos en integrar a todos aquellos que con enorme sensibilidad atienden a los más pobres y en que también se les dé la ayuda necesaria para que puedan seguir haciéndolo", se expresó en el documento.
Asimismo, la Comisión Episcopal aseveró que "todos podemos crecer en transparencia" y consignó que "un instrumento preciso son las auditorías".
"Entendemos que es un elemento fundamental para garantizar que todos los fondos adjudicados lleguen a los más pobres, que es nuestro principal objetivo", se argumentó.
"No es difícil sortear las dificultades y desacuerdos presentes volviendo a poner en el centro lo que siempre ha debido seguir allí: las personas y familias que viven en la pobreza o la indigencia, especialmente los niños y los ancianos. Lo demás, está demás", se completó en la carta.