Los magistrados también tuvieron en cuenta un reciente episodio cardíaco que obligó a internarlo. Según detallaron, el exministro sufrió una arritmia y fue sometido a una cardioversión eléctrica. Luego se le practicó una angioplastia con colocación de stent y se le indicó tratamiento anticoagulante y antiarrítmico.
En ese contexto, el tribunal consideró que el penal de Ezeiza no cuenta con los medios suficientes para cubrir todas las necesidades médicas señaladas por el Cuerpo Médico Forense. Los especialistas habían advertido que el entorno carcelario podía incrementar el riesgo de descompensaciones y provocar consecuencias irreversibles para su salud.
El fallo que lo mandó a la cárcel
De Vido permanece detenido luego de que la Corte Suprema dejara firme, en noviembre del año pasado, la condena dictada en la causa por la Tragedia de Once, el choque ferroviario ocurrido el 22 de febrero de 2012 en la estación porteña que provocó la muerte de 51 personas.
El exministro fue condenado por administración fraudulenta al considerar que incumplió con su deber de controlar el destino de los fondos públicos asignados a Trenes de Buenos Aires (TBA). Sin embargo, fue absuelto del delito de estrago culposo vinculado directamente con las muertes y lesiones ocasionadas por el accidente.
La primera sentencia del caso, dictada en 2015, había condenado al maquinista Marcos Córdoba, a exdirectivos de TBA y a los exsecretarios de Transporte Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi. En aquel fallo, el tribunal ordenó investigar la responsabilidad de De Vido por las irregularidades detectadas en el sistema ferroviario.