Solá dijo que ese argumento "no tiene sustento en el derecho internacional y no es más que una excusa para preservar su presencia colonial en el Atlántico Sur”.
Solá puso de relieve que “el respeto al modo de vida de los isleños se encuentra consagrado en nuestra Constitución Nacional. Con este mismo espíritu el gobierno argentino ha gestionado y permitido vuelos desde las Islas hacia otros países del continente y ha propuesto al Reino Unido el restablecimiento de un vuelo regular semanal desde la Argentina continental a las Islas Malvinas y continúa aguardando una respuesta al respecto”.
En ese marco, denunció el incumplimiento del Reino Unido de las resoluciones de la ONU como fue la decisión de "extender las licencias unilaterales de pesca en las aguas circundantes a Malvinas por 25 años más a partir de 2031 y al mantener en las Islas una injustificada y desproporcionada presencia militar, realizando regularmente maniobras y ejercicios que la Argentina ha protestado enérgicamente".