La UIA advirtió por la situación "crítica" del sector industrial y pidió "respeto" hacia los empresarios
La central fabril expresó su preocupación por la situación de pymes y economías regionales y respondió a los dichos del Presidente contra empresarios como Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla.
En un comunicado, la UIA expresó su "preocupación por la situación de diversos sectores industriales y de distintas provincias" y diagnosticó que la "transición hacia un nuevo esquema económico implica un proceso de adaptación profundo que no es homogéneo ni inmediato". "Muchas empresas, especialmente pymes, están atravesando una situación crítica, con bajo nivel de actividad, alta presión fiscal, dificultades para financiarse y caída del empleo", ejemplificó sobre esas diferencias.
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Además, confió que en un encuentro con representantes de las uniones industriales del Norte que tuvo lugar este martes en el Comité Ejecutivo de la UIA, esos sectores le manifestaron "sus preocupaciones y solicitaron el apoyo" de la entidad para "implementar medidas de aliento a la actividad industrial". La región involucra a las provincias de Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán, y según la UIA, tiene la "cuarta parte de la población argentina" mientras "exhibe el peor poder adquisitivo del país, y la falta de inversiones privadas queda evidenciada en el bajo nivel de trabajo registrado en el sector privado, lo que redunda en un elevado empleo público".
Además, la organización empresarial, sin nombrar específicamente al Gobierno pero en alusión a él, pidió: "El respeto es condición básica del desarrollo. Respeto hacia quienes producen, invierten y generan empleo en todo el país. El respeto es el punto de partida para reconstruir la confianza que la Argentina necesita, tanto puertas adentro como frente al mundo".
La solicitud llega después de que en la semana el Presidente se refiriera al ceo de Techint, Paolo Rocca, como "Don Chatarrín"; al dueño de Aluar y Fate, Javier Madanes Quintanilla, como “Don Gomita Alumínica”; y al ceo de Neumen, Roberto Méndez, como “el Señor Lengua Floja”. Además, en la apertura de las sesiones ordinarias del pasado domingo, Milei tildó a parte de ese sector de "empresarios prebendarios".
El aporte de la industria a la economía
Tras el pedido, la UIA reafirmó "su vocación de trabajar junto al Gobierno, los trabajadores y toda la sociedad para construir una economía productiva, moderna e integrada al mundo" y sostuvo que la "industria es parte de la solución".
"La industria argentina produce el 19% del PBI y aporta el 27% de la recaudación fiscal nacional, lo que evidencia que su contribución al fisco es incluso mayor que su participación en el PBI. Además, genera de manera directa el 19% del empleo formal del país, con aproximadamente 1.200.000 trabajadores, y moviliza otros 2.400.000 empleos formales indirectos a lo largo de toda la cadena productiva", argumentó sobre los aportes a la economía de ese sector.
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Tras el anuncio del Gobierno sobre beneficios para importadores de productos terminados, la UIA manifestó su preocupación por lo que consideran un trato desigual para la industria. (Foto Pexels)
También, agregó que "en total, más de 3.600.000 trabajadores dependen directa o indirectamente de la actividad industrial" y sostuvo que esos "datos reflejan el rol estratégico que cumple la industria en la economía argentina por su capacidad de agregar valor, generar exportaciones y aportar divisas". "Detrás de cada fábrica se encuentra un capital social construido por empresarios y trabajadores", esgrimió la principal cámara empresarial del país
Los avances del Gobierno de Milei
"Reconocemos los avances logrados por el gobierno nacional en materia de equilibrio fiscal y la decisión de encarar reformas estructurales largamente postergadas", valoró la UIA y ponderó también la "baja de la inflación y la actualización del marco laboral, así como el proceso de integración internacional y todas las medidas tendientes a mejorar la competitividad del sector productivo nacional".
En esa línea, reconoció que "la industria es un sector transable de la economía que compite de manera directa con el mundo y que, por lo tanto, debe adaptarse a estándares internacionales en materia de presión impositiva, infraestructura y costos financieros". Por eso, sostuvo que "es fundamental avanzar en una agenda que permita reducir las distorsiones acumuladas" y afirmó que "el objetivo del sector industrial es claro: ofrecer a la sociedad argentina bienes de calidad global a precios internacionales".
"Es importante señalar que el empresario argentino no diseñó el marco económico previo ni es responsable de las distorsiones estructurales acumuladas durante décadas", exculpó al sector.