Poder Judicial

Las primeras revelaciones del juicio por los Cuadernos y la decisión de la Justicia que podría acelerar confesiones clave

Esta semana comienza una nueva etapa en el juicio oral por la Causa Cuadernos que podría dar los primeros indicios del rol de Cristina Kirchner las supuestas maniobras de corrupción.

Rosario Bigozzi
por Rosario Bigozzi |
Las primeras revelaciones del juicio por los Cuadernos y la decisión de la Justicia que podría acelerar confesiones clave

Esta semana comienza una nueva etapa en el juicio oral por la Causa Cuadernos, que implica una mayor frecuencia en las audiencias y nuevas definiciones para establecer -en principio- una modalidad híbrida que se acerque a la presencialidad.

El Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7) convocó a debatir desde el 25 de noviembre los días martes y jueves, y anunció que cuando se inicie la ronda de indagatorias se realizarán bajo un sistema mixto: tribunal, imputados, defensores y partes acusadoras de forma presencial; el resto de forma remota.

Tras la reunión que mantuvieron con los jueces del tribunal, la Superintendencia de la Cámara Federal de Casación Penal puso a disposición la Sala AMIA o Auditorium de Comodoro Py a partir del 10 diciembre “la que podrá ser utilizada con una frecuencia de tres jornadas semanales, incluyendo días y horas inhábiles y futuras ferias judiciales.”

Por otro lado, eximió al TOF 7 del sorteo de causas por el término de seis meses “con el objeto de que se arbitren las medidas necesarias para garantizar la eficacia, eficiencia, celeridad e inmediación en la celebración del juicio”.

Al respecto, con el voto de los jueces Enrique Méndez Signori y Fernando Canero, el tribunal de Cuadernos resolvió que esperará la respuesta a una serie de peticiones formuladas a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que incluyen el uso de la sala de Derechos Humanos ubicada en la planta baja del Palacio de Justicia.

En realidad, el TOF 7 prefiere pasar a un modalidad híbrida o presencial en la Sala de Derechos Humanos porque queda en el mismo edificio donde tiene sede el tribunal. Sobre la posibilidad de extender el debate a la etapa de feria judicial han optado por mantenerse en silencio.

No obstante, el juez Germán Castelli dejó claro que cualquier decisión en ese sentido, el criterio ya adoptado por el tribunal se encuentra estabilizado, y que "previo a toda eventual decisión, corresponde la notificación a las partes”.

Un anticipo de las próximas audiencias

El TOF 7 seguirá exponiendo los motivos por lo que se llegó a juicio oral en la investigación de Cuadernos. La semana pasada se empezaron a ventilar los aportes de varios imputados colaboradores, y a partir del martes se completará con dos confesiones clave: la del financista Ernesto Clarens, y el ex secretario privado del matrimonio Kirchner, Víctor Fabián Gutiérrez, asesinado en El Calafate en julio de 2020.

Se presentará la valoración de prueba que para el Ministerio Público Fiscal describe "cómo se llevó a cabo la maniobra englobada en una asociación ilícita, la división de roles y funciones dentro de la empresa delictiva, y su escala jerárquica".

La hipótesis que se mencionará es que “entre los años 2003 y 2015 funcionó una asociación ilícita que fue formada, esquematizada, y liderada por quienes ejercieron como máximos referentes del Poder Ejecutivo de la Nación, como así también organizada, en mayor medida, por representantes del ex Ministerio de Planificación Federal".

Concluyeron que los imputados se ocuparon de “organizar un sistema de recaudación de dinero ilegal, de manera tal que les permitiera enriquecerse y utilizar, parte de esos fondos, para la comisión de otros planes delictuales. Para cumplir con ese objetivo, los líderes y organizadores de esa estructura paraestatal diagramaron un circuito de recaudación de dinero centrado, principalmente, en el otorgamiento y adjudicación de obras públicas y/o servicios, y otros beneficios vinculados al desarrollo de la relación de esos privados con el Estado Nacional.”

Para la acusación “la asociación ilícita fue comandada por Néstor Carlos Kirchner respecto de quien se declaró extinguida la acción penal por muerte y consecuentemente se dictó su sobreseimiento-, y Cristina Elisabeth Fernández, quienes detentaron el cargo de Presidente de la República Argentina”.

El rol de jefa

En cuanto al rol de la ex presidenta, el Ministerio Público Fiscal señalará como esencial reparar en las manifestaciones brindadas por José López, quien dijo “…En el año 2010 con la muerte de Kirchner, se suspende todo y en enero de 2011, me llama la presidenta al despacho en Olivos en el sector de la jefatura de gabinete, y me dice 'podes ser parte del problema o de la solución' y me muestra el cuaderno que siempre escribía Néstor.”

López completó que “A Cristina le conté todo, que había un sistema de recaudación con las obras viales, le conté el mecanismo que en el resto de los sectores del ministerio lo conocía…Esa reunión duró una hora aproximadamente. No me dio ninguna instrucción en esa reunión (...) Hasta que en el invierno del año 2011 viene De Vido y me dice que teníamos que retomar la recaudación para la campaña de 2011 y que mi contacto era Roberto Baratta”.

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Los aportes de Clarens y Gutiérrez

Cuando hizo su declaración ante el fiscal Carlos Stornelli, Ernesto Clarens afirmó que en Santa Cruz las obras se repartían entre cinco empresas, y que para trabajar “le daban retornos desmesurados al entonces gobernador Kirchner. Yo no me encargaba de eso. Lo mismo de allá se repitió acá, es decir el formato de retorno, una vez que (Néstor) Kirchner fue presidente”.

También dijo que en 2005 lo llamó Carlos Guillermo Enrique Wagner, para entonces Presidente de la Cámara de la Construcción, a una reunión en la Cámara Argentina de Empresas Viales, conocida como la Camarita.

En esa ocasión, le informó que “el Gobierno nacional había decidido obtener fondos de la obra pública a través de una operatoria que demandaba mi intervención en la recepción de los mismos de parte de algunas constructoras en concepto de pago de aportes o retorno y que debía ocuparme de que le lleguen al Secretario de Obra Pública, José López.”

Agregó que “las personas de la Camarita le dejaban una suma en pesos con una anotación de qué habían cobrado, monto y concepto. El monto dependía de la recaudación, eran alrededor de 300.000 dólares por cada entrega y con frecuencia semanal. Al principio eran montos grandes, luego fue bajando porque a las empresas les costaba juntar el dinero, eran rehenes del sistema, porque Vialidad no les pagaba los certificados. El monto que me entregaban era el 10 por ciento de lo que habían cobrado.”

Otro aporte que hizo Clarens a la justicia fue contar que el dinero que recibía luego se lo entregaba a Daniel Muñoz en el Hotel Panamericano o en el departamento del matrimonio Kirchner en la calle Juncal y Uruguay.

Puntualizó a modo de anécdota “que un día Muñoz me pidió ir a la cancha de Boca, comenzamos a charlar, y ahí me contó que Néstor Kirchner era mala persona, y que la esposa era peor, que era una araña. Esto fue al comienzo de la presidencia de Néstor Kirchner. Me contó también que le pegaba, me relató que en una oportunidad estando en el despacho presidencial Muñoz cerró la puerta y lo llamó para ordenarle que la vuelva a cerrar pero con suavidad, lo volvió a hacer y aparentemente no fue lo suficientemente suave, por lo cual lo llamó a su presencia y le dio una trompada.”

Por su lado, en el juicio de Cuadernos se conocerá que Víctor Fabián Gutiérrez le dijo a Stornelli que conocía a Néstor Kirchner desde que era gobernador en Santa Cruz. Le explicó que a una semana de la asunción presidencial, Kirchner le otorgó la tarea de acompañamiento a Cristina Fernández: “yo no recibí muy gustoso esa tarea, dado el carácter fuerte que tenía Cristina, nadie quería trabajar con ella. Entre los secretarios la apodábamos “La loca”, “la yegua” y otro término que no quiero mencionar por razones de género.”

Gutiérrez cumplió ese rol hasta que renunció el 25 de mayo de 2005 y volvió a El Calafate. Cuando estaba por asumir Cristina Fernández como presidente lo volvieron a convocar, y viajó muchas veces al sur con Néstor y Cristina Kirchner en el Tango 01.

Relató que “Daniel Muñoz, la mayor parte de los viajes, llevaba valijas con candado, era el único que las tocaba y se ubicaba con las mismas en la parte trasera del avión, pasando el área presidencial, entre la sala que solían utilizar los periodistas y la cocina. Lo hacía de manera reservada. Yo no vi el contenido de esas valijas pero se comentaba y también yo lo pensaba, que contenían dinero.”

En el mismo sentido, Gutiérrez manifestó que “cuando los Kirchner llegaban de un vuelo nos dirigíamos todos a la casa y al poco tiempo aparecía Muñoz. Cuando aparecía Muñoz nos hacían retirar a todos por una hora aproximadamente. Lo mismo ocurría en la casa de Río Gallegos”.

El sobreseimiento de Pescarmona

El TOCF 7 dictó el sobreseimiento de Enrique Menotti Pescarmona en la causa Cuadernos debido a que padece una incapacidad mental sobreviniente producto de una enfermedad neurodegenerativa que le impide comprender el significado de la imputación y ejercer su defensa.

El Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación realizó un examen presencial el 3 de noviembre de 2025 en conjunto con los peritos de parte que determinó que Pescarmona presenta un cuadro compatible con deterioro cognitivo de moderado a grave por lo que no cuenta con aptitud suficiente para estar en juicio.

Los especialistas detallaron síntomas como desorientación en tiempo y espacio, agotamiento de la atención, conductas inapropiadas sin conciencia de situación ni de enfermedad, y alteraciones groseras en la memoria de corto y largo plazo.

Tras recibir el informe médico legal, tanto el Ministerio Público Fiscal (MPF), como la Unidad de Información Financiera (UIF), en su rol de querellantes, estuvieron de acuerdo en que la acreditación del cuadro clínico crónico e irreversible habilitaba la aplicación del artículo 336, inc. 5° del C.P.P.N. para declarar la incapacidad mental sobreviniente y dictar el sobreseimiento.

Enrique Menotti Pescarmona llegó a este debate oral como imputado colaborador tras haber reconocido trece pagos efectuados a través de la empresa que representaba, Industrias Metalúrgicas Pescarmona S.A, (IMPSA), en los años 2008, 2009, 2010 y 2013.

En todos los casos los pagos señalados habrían sido entregados a Roberto Baratta; con la participación de Hernán Gómez o de Néstor Lazarte. Asimismo, quedó acreditado por los investigadores que el dinero lo entregó uno de los directivos de IMPSA, Rubén Valenti, en el hotel “Feirs Park”.

Como arrepentido, Pescarmona había dicho: “asumo la responsabilidad de los pagos que efectuó Valenti. Le dije que usara la plata que yo tenía en la caja fuerte…Él tenía acceso a esa plata y sabía que podía usarla para emergencias…Yo le tenía toda la confianza a Valenti…No queríamos darle un mango a estos tipos porque eran unos hijos de puta pero tuvimos que acceder.”

Además, había indicado que “es cierto lo que dicen los cuadernos en general. Cada vez que yo volvía de viaje Valenti me informaba cuánto había tenido que pagarle a estos tipos. Cuando Valenti empezó a pagarles, los pagos en Venezuela se empezaron a regularizar…La plata con la que se hicieron los pagos era mía…”