Santa Fe era la elección que podía anticipar todo. Por la virulencia de la campaña, por la interna de Juntos por el Cambio, por la presencia de una "outsider", por lo debilitado del peronismo y por la mala imagen del gobernador Omar Perotti.
Santa Fe era la elección que podía anticipar todo. Por la virulencia de la campaña, por la interna de Juntos por el Cambio, por la presencia de una "outsider", por lo debilitado del peronismo y por la mala imagen del gobernador Omar Perotti.
Había muchas dudas sobre lo que pasaría en las PASO y sobre cómo se acomodaría el escenario a futuro.
Y luego las dudas que se disiparon:
Parecía que ganaba Losada. Eso decían la mayor parte de las encuestas independientes. En realidad era casi un empate técnico, pero parte del análisis era que los más enojados con la política contestaban menos encuestas y que eso podía estirar la diferencia.
Ese resultado no se dio y se repitió el fenómeno de 2021. En aquella oportunidad, Pullaro competía como precandidato a senador y aparecía cuarto en las encuestas. Al final quedó segundo y perdió contra Losada por solo 15 mil votos. Algo así volvió a pasar ahora. No solo Losada no ganó, sino que la diferencia a favor de Pullaro fue abrumadora, sobre todo en el interior.
Se hablaba en la previa de "voto emocional". Ahí primaba la idea de votar a una outsider, una periodista que redoblaba la apuesta siempre. Pero al final los santafesinos eligieron a un candidato con experiencia de gestión y que viene de la política. Ganó "la casta".
Quedan dudas. ¿Se van a sumar los votos de Losada a Pullaro? ¿Juntos por el Cambio va a poder retener el caudal de votos que tuvo con los tres candidatos? ¿Cómo se van a sanar las heridas que dejó la campaña? Además de Losada, también perdió Mónica Fein, del socialismo, que se integró al Frente de Frentes.
¿Puede el peronismo recuperar alguno de los votos de los perdedores de la interna? Incógnitas.
Horacio Rodríguez Larreta fue el gran ganador de la interna a nivel nacional. Apostó por Pullaro y ganó. Un dato interesante es que hasta un tiempo, Pullaro tenía buena sintonía con Patricia Bullrich: los dos habían sido ministros de Seguridad (él en Santa Fe, ella en Nación) y los dos se asumían como "duros" en esa materia. Pero Bullrich optó por una candidata mediática con un discurso más antikirchnerista a nivel nacional. Los santafesinos eligieron al que les hablaba más de los problemas locales.
Dato adicional: en las últimas 4 elecciones en las que Larreta jugó fuerte, el resultado lo acompañó: Santa Fe, San Luis, San Juan y Corrientes. En Mendoza, no le fue tan bien a Cornejo como Bullrich esperaba; en Córdoba, Larreta saltó del barco antes de la derrota.
Patricia Bullrich, Macri y los "Halcones" nacionalizaron la elección y perdieron. Esto pone una luz amarilla sobre muchas encuestas que hoy dan arriba a la exministra sobre Horacio Rodríguez Larreta. ¿Se puede repetir el fenómeno en las PASO de agosto? ¿Están sobrerrepresentados en las encuestas los electores más enojados que responden a favor de Milei y Bullrich?
El principal candidato del peronismo, Marcelo Lewandowski, sacó menos votos que Pullaro. Con el 80% de los votos escrutados, el oficialismo local quedó a poco menos de 40 puntos de Juntos por el Cambio en una derrota récord. Otro llamado de atención para Massa y Unión por la Patria. Las encuestas no vaticinaban una derrota tan grande para el candidato oficialista. ¿Puede pasar lo mismo a nivel nacional? Ya había pasado en las PASO 2019.
Javier Milei no jugó, pero igual perdió. Primero, porque existía un espacio que predicaba las ideas libertarias pese a que no era apoyado por él. Viva la Libertad, de Edelvino Bodoira, apenas sacó el 3%. No hay al menos un voto ideológico.
Segundo, Caro Losada, la novedad en política en esta elección, representaba algunos valores similares a los que plantea Milei. No desde lo ideológico, sino desde la idea de barrer con la vieja política. Ese concepto también fracasó.
¿Se puede extrapolar esto automáticamente a nivel nacional? No, en absoluto. Pero marca al menos que no todo es lo que parece. Y que una cosa es ser exitoso en los medios o redes sociales y otra cosa -muy distinta- es conseguir los votos.