Opinión

Las tres transiciones de Javier Milei hasta el 10 de diciembre de 2023

En analista político Gabriel Slavinsky realizó un detallado análisis, en el que enumeró la transición que deberá afrontar el presidente electo, Javier Milei.
Gabriel Slavinsky
por Gabriel Slavinsky |
El análisis de Gabriel Slavinsky sobre Javier Milei. (Foto: archivo)

El análisis de Gabriel Slavinsky sobre Javier Milei. (Foto: archivo)

La mayoría eligió un cierto riesgo porque la dura coyuntura la considera peor. Estratégicamente, ganó el cambio sobre la continuidad; tácticamente el antiperonismo; técnicamente el outsider que viene bien de afuera contra los magros resultados obtenidos por la política; y temáticamente fueron los pésimos índices económicos.

Si miramos la película sin analizar foto por foto, sucedió lo esperado: ganó el cambio menos político, simple y duro. La “casta” dejó un espacio, concentrada en sus internas y el malhumor post pandemia y la inflación hicieron lo demás.

A partir de ahí, todo mérito de Milei: vehiculizó el enojo, sorprendió en las PASO. Luego cometió dos errores de campaña muy notorios: ampliación de vocería (Lemoine por citar un caso) y dispersión temática (Romper relaciones con el Vaticano, por ejemplo). Perdió con Massa en las Generales, pero con una notable reacción, salió de la inercia y con una notable capacidad de adaptación y flexibilidad, incorporó a Macri, Bullrich y Petri. Lo hizo de modo veloz y luego navegó sin mucho discurso, con contradicciones como pudo hasta la general. Sobrevivió al momento Trebucq y al debate.

No hizo falta más en el tramo final. La suerte estaba echada y el enojo le ganó al miedo.

El contexto lo ayudó por ser

• Un outsider en contraste con la política como mala palabra

• Un Economista en crisis de inflación, salarios y pobreza

• Un Liberal - libertario post cuarentenas eternas

• Un Disruptivo en época de hartazgo

• Un Conectado con la sociedad en tiempos de desconexión

Ganó el voto contra el gobierno y ahora se produce la esperanza. Un desafío enorme, debe conseguir legitimidad por desemepño y conformar una identidad. Hoy Milei es el depositario de todos los deseos y anhelos. Muchos de ellos contradictorios. Debe ordenar la demanda y asignar prioridades.

No sabemos aún sin la dolarización es en 9 meses o de segunda generación en 20 años. Si habrá vouchers para la educación hoy o nunca. Esto produce que cada cual suponga lo que le conviene y esto funciona bien por unos meses, jamás por unos años.

Administrar expectativas para un gobierno es clave. Un plan estratégico ayuda porque ordena y limita.

Lo que viene es el cómo. No tiene estructura, ni aparato, tampoco gobernadores y apenas 3 de 2500 intendentes. 10% en el Senado (Con Macri el doble) y 15% en Diputados (Con Macri el doble). Y en este contexto avanzan las tres transiciones:

1. La formal: con Alberto y Massa. En la que se traspasa con la mayor normalidad posibles los datos con el mando y la botonera de control

2. La estructural: con Macri. En la que se articula el formato, si es una coalición, una alianza política, un bloque legislativo o una integración de dirigentes PRO a LLA

3. La interna: para que la campaña se transforme en gestión de gobierno. En la que se definen estilos, ejes de trabajo y rumbo.

Se viene un tiempo nuevo. Llegó Milei, el outsider que en menos de un mandato se impuso por sobre todos los mecanismos conocidos. Barajamos y damos de nuevo. UNA VEZ MÁS.

(*) Gabriel Slavinsky es psicólogo y consultor político.