El contexto lo ayudó por ser
• Un outsider en contraste con la política como mala palabra
• Un Economista en crisis de inflación, salarios y pobreza
• Un Liberal - libertario post cuarentenas eternas
• Un Disruptivo en época de hartazgo
• Un Conectado con la sociedad en tiempos de desconexión
Ganó el voto contra el gobierno y ahora se produce la esperanza. Un desafío enorme, debe conseguir legitimidad por desemepño y conformar una identidad. Hoy Milei es el depositario de todos los deseos y anhelos. Muchos de ellos contradictorios. Debe ordenar la demanda y asignar prioridades.
No sabemos aún sin la dolarización es en 9 meses o de segunda generación en 20 años. Si habrá vouchers para la educación hoy o nunca. Esto produce que cada cual suponga lo que le conviene y esto funciona bien por unos meses, jamás por unos años.
Administrar expectativas para un gobierno es clave. Un plan estratégico ayuda porque ordena y limita.
Lo que viene es el cómo. No tiene estructura, ni aparato, tampoco gobernadores y apenas 3 de 2500 intendentes. 10% en el Senado (Con Macri el doble) y 15% en Diputados (Con Macri el doble). Y en este contexto avanzan las tres transiciones:
1. La formal: con Alberto y Massa. En la que se traspasa con la mayor normalidad posibles los datos con el mando y la botonera de control
2. La estructural: con Macri. En la que se articula el formato, si es una coalición, una alianza política, un bloque legislativo o una integración de dirigentes PRO a LLA
3. La interna: para que la campaña se transforme en gestión de gobierno. En la que se definen estilos, ejes de trabajo y rumbo.
Se viene un tiempo nuevo. Llegó Milei, el outsider que en menos de un mandato se impuso por sobre todos los mecanismos conocidos. Barajamos y damos de nuevo. UNA VEZ MÁS.
(*) Gabriel Slavinsky es psicólogo y consultor político.