Y subrayó: "Ambos lados de la grieta creen que somos un peligro para su poder. Ambos defienden la trampa, que ofrecen a los argentinos elegir entre el fracaso del pasado o el fracaso del presente". "No somos peligro para nadie. Simplemente somos firmes adversarios de quienes se creen dueños de la verdad", reiteró.