Mientras tanto, organizaciones ambientalistas y vecinos autoconvocados acudieron este jueves al Congreso de la Nación para ejercer presión sobre la sanción de la ley.
Al iniciar la reunión parlamentaria, Grosso advirtió que "el 56% de los humedales de América Latina está destruido", mientras que Buryaile consideró "una irresponsabilidad legislativa tratar esto a libro cerrado y a tontas y a locas".
En ese contexto, el exministro del macrismo le reprochó al oficialismo que "las leyes se tratan, no se despachan".
Para la diputada de Consenso Federal, Graciela Camaño, "estamos frente al debate más trascendental" y consideró que "es más importante que el Presupuesto".
La ley de humedales, una deuda pendiente del Congreso
La urgente sanción de una Ley de Humedales es reclamada desde hace años por organizaciones defensoras del medio ambiente y acompañada por una campaña de recolección de firmas que lleva reunidas 790 mil adhesiones (www.change.org/PorLosHumedales).
Sin embargo, en los últimos meses la demanda volvió a cobrar fuerza a partir de la gravedad de los incendios forestales que afectan la zona del delta del Paraná, que recurrentemente dejan a Rosario y otras ciudades santafesinas aledañas cubiertas de humo.
Además, periódicamente se repiten incendios forestales en las serranías de Traslasierra, en Córdoba, y en San Luis.