La otra policía coincidió en la descripción general de la vivienda, aunque aclaró que no podía afirmar con certeza si el vestidor era o no el mismo debido al tiempo transcurrido desde el procedimiento.
Ambos coincidieron además en otro aspecto relevante para la investigación: al momento del allanamiento la casa parecía estar deshabitada. Según declararon, los muebles estaban cubiertos con telas, no había signos de que la propiedad estuviera siendo utilizada y el ingreso demandó una espera porque no había personas en el lugar para recibir a la comisión judicial.
La investigación por el video
Las declaraciones se incorporaron al expediente que busca determinar el origen del video en el que aparece Jésica Cirio manipulando fajos de dólares dentro de un vestidor.
Días atrás, la conductora solicitó a la Justicia que ese material no sea incorporado como prueba. Su defensa sostuvo que el archivo habría sido obtenido mediante una extorsión y un acceso ilegítimo a su teléfono celular.
En paralelo, el juez federal Luis Armella ordenó distintas medidas de prueba para establecer si las imágenes son auténticas, cuándo fueron registradas y en qué lugar fueron filmadas.
La investigación ya había descartado que el video correspondiera a la vivienda de Nordelta donde Cirio convivió con su expareja, Elías Piccirillo. Con los nuevos testimonios, la Justicia continúa intentando establecer si las imágenes fueron registradas en la propiedad de Fincas de San Vicente o en otro inmueble.