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Marcos Peña, el regreso: la semana en la que el mimado de Mauricio volvió al centro del ring

Stella Gárnica / a24.com
por Stella Gárnica / a24.com |
Marcos Peña, el regreso: la semana en la que el mimado de Mauricio volvió al centro del ring

Tras varios meses de mantenerse en las sombras después de la crisis por la devaluación de septiembre de 2018, Marcos Peña, retomó esta semana el alto perfil y demostró que sigue pisando fuerte en el entorno presidencial. Su principal misión es apuntalar -en medio de una nueva corrida cambiaria- la candidatura de Mauricio Macri a la reelección.

El jefe de Gabinete redobló sus apariciones públicas, en medio de rumores de todo tipo que incluyeron desde una dura interna con la gobernadora María Eugenia Vidal y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, negociaciones para evitar una diáspora de los socios del radicalismo y hasta rumores de nuevos cambios de gabinete.

Tras 6 meses de delegar el rol de voceros del Gobierno en otros ministros, Peña demostró esta semana que sigue siendo la mano derecha de Macri y que centraliza el rol del manejo de la administración central desde Balcarce 50 y el de jefe de campaña.

En medio de la nueva escalada del dólar, trascendió que Peña se reunió el martes con representantes de los principales bancos que operan en el país para explicarles la estrategia cambiaria del Gobierno y pedirles apoyo para contener el dólar. No le fue bien.

“Aguantar” el otoño

Fuentes cercanas al jefe de Gabinete consultadas por A24.com no desmintieron esa reunión y admitieron que Peña volvió a ponerse al frente de distintas áreas.

Como un pulpo, tiene en sus manos centralizar el mensaje del Gobierno y ejecutar -junto a Rogelio Frigerio- la estrategia de alianzas y de campaña en las distintas provincias. Con excepción de los dos territorios más importantes de cara a las próximas elecciones: Provincia y Ciudad de Buenos Aires.

En esos distritos, que concentran juntos más del 45% del electorado nacional, Vidal y Larreta acordaron en una mini reunión a solas con Macri decidir sus propias estrategias, pero coordinando con Nación, alineados a su reelección.

En ese marco, el martes Peña estuvo detrás de las declaraciones de Macri que pidió desde Córdoba a los argentinos “aguantar” y tener “perseverancia” frente a la crisis. “Volver atrás sería una catástrofe”, dijo en directa crítica no solo al kirchnerismo sino a “los que gobernaron los últimos 70 años”, extendiéndolo al resto del peronismo.

“Los argentinos vamos a reafirmar el camino que hemos tomado”, insistió. Y lanzó una promesa a los mercados: si gana las elecciones, impulsará “más rápido las reformas” económicas pedidas por el FMI y la OCDE.

Peña retornó con su estilo inmutable a las críticas con un discurso de una hora el miércoles en el Senado, en su primer informe de gestión del año ante el Congreso, con una férrea defensa del modelo económico. Hizo una convocatoria a buscar consensos, pero con las bancas opositoras casi vacías.

El jefe de Gabinete terminó la semana subiéndose a actos de campaña en las provincias de Corrientes y Santa Fe, para acompañar al gobernador radical y a candidatos propios de cara a las elecciones locales con el objetivo de bajar la línea discursiva y retener electorado propio. En Corrientes, se especula, Cambiemos mostrará la victoria más holgada del año.

Un hombre de máxima confianza del Presidente lo resume así: "La actual situación económica no cambia los planes electorales de Macri. Irá por la reelección, y lo mismo Vidal y Larreta en sus respectivos distritos… No le damos bola a los rumores". Nada escapa del discurso compacto que proponen Macri y Marcos Peña.