Interna oficialista

Máximo tiene todo listo para asumir en el PJ Bonaerense pero se estiran los tiempos por el coronavirus

El jefe de La Cámpora pivotea entre la gestión de la pandemia y la tensión con Guzmán. Los intentos por impugnar su candidatura y el futuro de las listas.
por Nicolás Poggi |
Cristina Kirchner con Máximo en el acto por el Día de la Memoria. (Foto: archivo)

Cristina Kirchner con Máximo en el acto por el Día de la Memoria. (Foto: archivo)

Quizás por eso en La Cámpora nadie tenga apuro por formalizar la entronización de Máximo en el sillón partidario. Aunque el acto formal estaba previsto para mayo, por el momento sigue sin fecha definida, según pudo saber A24.com. “La pandemia es lo único que tenemos hoy sobre la mesa”, responden cerca del hijo de Cristina Kirchner.

Para llegar al PJ Bonaerense, desde donde podrá digitar a su antojo el armado de las listas seccionales, el heredero político de los Kirchner sorteó las primeras resistencias de los intendentes peronistas del Conurbano y, con apoyo de Alberto Fernández, logró ganar la voluntad de los distintas expresiones de la provincia, desde gremios hasta dirigentes sociales. Su lista, que fue la única avalada por la Junta Electoral partidaria, representó de hecho esa diversidad de identidades.

Aislado quedó, en disidencia, el intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, quien se presentó en la Justicia para impugnar el proceso que llevará al camporista a la cúpula de un PJ que nunca había integrado. Sus argumentos: supuestas irregularidades en la convocatoria a las elecciones internas y la interrupción de los mandatos vigentes, puesto que la actual conducción (a cargo de Gray y del intendente de Merlo, Gustavo Menéndez) tenía mandato hasta diciembre próximo.

Wado de Pedro con legisladores e intendentes de la oposición y el oficialismo.jpeg
Máximo Kirchner, Sergio Massa, Wado de Pedro, Axel Kicillof y Cristian Ritondo en la Casa Rosada. (Foto: archivo)

Máximo Kirchner, Sergio Massa, Wado de Pedro, Axel Kicillof y Cristian Ritondo en la Casa Rosada. (Foto: archivo)

El ex presidente Eduardo Duhalde también trató de impugnar la candidatura de Máximo -y de otros camporistas como Andrés “Cuervo” Larroque- por no tener la antigüedad correspondiente como afiliados al sello bonaerense. Pero ninguno de esos reclamos prosperó en la Justicia. Un triunfo del voluntarismo.

Hoy Máximo pivotea entre la gestión de la pandemia y la tensión con el ala “ortodoxa” del Gobierno que representa el ministro de Economía, Martín Guzmán. La foto de la “unidad” en Ensenada distó de aplacar las tensiones y la desconfianza entre los distintos socios del Frente de Todos. La segunda ola podrá alterar los planes -de hecho, está afectando la realización de las PASO-, pero son los cortocircuitos internos los que a fin de cuentas obligan a bajar el perfil.