Entre los anuncios principales, destacó que 2026 será “el año más reformista de la historia” y que enviará paquetes de reformas estructurales todos los meses: cada ministerio preparó 10 paquetes, lo que implicaría nueve meses ininterrumpidos de proyectos para “rediseñar la arquitectura institucional de la nueva Argentina”.
Entre las reformas mencionadas figuran modificaciones al Código Civil y Comercial, una reforma tributaria (con menos impuestos y mayor apertura económica), cambios en el Código Aduanero, la profundización del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como política de Estado, y avances en desregulaciones laborales y judiciales.
El discurso cerró con la frase: “Hagamos la Argentina grande nuevamente”, seguida de “Viva la libertad, carajo”.