Rompió el silencio

De la Convertibilidad al Pacto de Olivos, la vida política de un presidente que marcó los 90

14 de feb de 2021 - 11:53
De la Convertibilidad al Pacto de Olivos, la vida política de un presidente que marcó los 90

Carlos Saúl Menem nació en Anillaco, La Rioja, el 2 de Julio de 1930. Se graduó de abogado en la Universidad de Córdoba. En 1973 resultó electo como gobernador de La Rioja. Cargo que mantuvo hasta el golpe militar del 24 de marzo de 1976.

Con el regreso del estado de derecho y la democracia, fue nuevamente electo como gobernador de su provincia en octubre de 1983, en las elecciones en que Raúl Alfonsín ganó la presidencia de la República.

Con el presidente de la restauración democrática mantuvo una buena relación, aunque fue oscilante en los momentos claves de la gestión de Raúl Alfonsín.

Se manifestó de acuerdo cuando, tras la mediación papal, el presidente llamó a un plebiscito no vinculante para ratificar el acuerdo de paz y resolución de límites en torno al canal de Beagle.

Sin embargo, los senadores de su provincia, entre ellos su hermano Eduardo, se opusieron en la votación fundamental del Senado, que transformó en ley el acuerdo de paz por 1 solo voto de diferencia.

Pero cuando se produjo el levantamiento carapintada del 3 de abril de 1987, estuvo como uno de los principales dirigentes del PJ apoyando al presidente argentino frente a los sublevados

Tras la crisis económica que vivió el radicalismo con el fracaso del plan primavera, comenzó a debilitarse la gestión presidencial de Alfonsín.

En ese momento, el gobernador riojano conformó un grupo interno en el partido justicialista para enfrentar al denominado “peronismo renovador” que lideraba el gobernador bonaerense desde 1987, Antonio Cafiero.

La fórmula Carlos Menem-Eduardo Duhalde, derrotó el 9 de julio de 1988 a la integrada por Antonio Cafiero y Juan Manuel De la Sota.

A partir de allí, el justicialismo unió filas tras la carismática figura de Menem y quedó bien colocado para ganar la elección presidencial del año siguiente.

La asunción anticipada

El domingo 14 de mayo de 1989, Menem ganó la elección presidencial con el 48,51% de los votos. La crisis económica del gobierno radical, que generó una primera hiperinflación, no tuvo contención en la oposición del peronismo. Los seis meses de transición hasta el 10 de diciembre resultaron un plazo muy extenso de espera

Alfonsín decidió entonces la entrega anticipada del poder. Tras un encuentro fundamental en la quinta de Olivos entre el presidente en funciones y el ya electo, el 31 de mayo de ese año.

Menem asumió como el segundo presidente tras la restauración democrática el 8 de julio de 1989.

Inició una serie de reformas que serían caracterizadas como “neoliberales”, alejadas para muchos de la tradicional doctrina del peronismo.

Su primer ministro de economía, por ejemplo, Fue Ángel Roig, de Bunge y Born

El primer golpe: la muerte de su primer ministro de economía

Roig preparó lo que se llamó el “salariazo”. Un acuerdo inicial para la suba de salarios que venía acompañado, también, por una suba del precio de la nafta que lo colocaba al precio de 1 dólar por litro. Pero el ministro de economía murió 5 días después de asumir, el 14 de julio, de un infarto.

Lo reemplazó primero otro hombre de Bunge y Born. Pero luego Menem cambió de estrategia. Designó a Antonio Erman González como ministro de economía, quien implementó el plan Bonex, para disponer de los depósitos a plazo fijo y un cambio de los mismos por bonos de largo plazo en dólares. Asimismo, restringió fuertemente la emisión monetaria y redujo el gasto social. Este plan agravó la recesión económica, pero sirvió para reducir la inflación.

Este plan no hizo más que profundizar la crisis económica heredada del gobierno alfonsinista

Ahí, el presidente Menem realizó su cambio más profundo, el que definió sus años como presidente. Movió al canciller al ministerio de Economía. Su nombre: Domingo Cavallo.

El plan de Convertibilidad

Cavallo instrumentó la ley de Convertibilidad del Austral. Recuperó el peso como nombre de la moneda nacional (en lugar del Austral) pero ató su suerte al dólar. Un peso era equivalente a un dólar, pero no se podían emitir pesos si no ingresaban dólares al Tesoro.

Entonces abrió una etapa de licitaciones de empresas del sector público para conseguir las divisas imposibles en el mercado internacional. Así, se privatizaron los servicios públicos, la telefonía, YPF, Aerolíneas Argentinas y también los canales de televisión, en un amplio programa llevado adelante durante esta etapa.

En el plano político ideológico, el peronismo se alió a la UCeDe, un partido liberal orientado por la familia Alsogaray.

María Julia, la hija del ingeniero Álvaro Alsogaray, fue una figura clave de la época. Interventora en los procesos privatizadores de ENTel y de Somisa, diputada de la Nación y finalmente, Secretaria de Medio Ambiente.

El alzamiento carapintada de 1990

El 3 de diciembre de 1990, un grupo de militares opuestos a cumplir con las leyes que los obligaban a responder por crímenes durante la dictadura militar se sublevaron contra el presidente Menem. Apoyado en su jefe del ejército, el general Martín Balza, Menem ordenó la represión de los insubordinados que respondía al coronel Mohamed Seineldín.

En los hechos sangrientos de ese día murió el segundo jefe del regimiento de Patricios. Los sublevados se rindieron y junto a Seineldín fueron condenados por la Justicia.

Un presidente “excéntrico”

Como la convertibilidad trajo rápidos resultados económicos, la figura del presidente Menem comenzó gozar de una gran aceptación. Incluso en sectores tradicionalmente opuestos al peronismo. En 1991, el país creció un 10,5% del PBI y en 1992, otro 10,2%.

Eso le permitió aparecer en episodios “curiosos”, como cuando condujo el programa éxito del momento con Susana Giménez. O sus reiteradas apariciones en el programa de opinión política Tiempo Nuevo.

Su aspecto mas trivial se reflejó cuando viajó en una “Ferrari Testarossa” a Mar del Plata en poco más de dos horas o cuando recibió en la Quinta de Olivos a artistas internacionales como a los Rollling Stones.

La mayoría automática

Pero su plan de mantenerse en el poder también contemplo claras acciones bien dirigidas, como la ampliación de la Corte Suprema, que pasó de 5 a 9 miembros. Allí, colocó jueces afines e inició lo que se llamaría la “mayoría automática”. Un reaseguro de ministros del máximo tribunal de la Nación para no sufrir inconvenientes en su gestión de gobierno.

El pacto de Olivos y la reforma de la Constitución

Después de su triunfo de medio término y la recuperación económica aparejada por la convertibilidad y las privatizaciones, Menem comenzó a plantear la necesidad de una reforma constitucional que incluyera, principalmente, la reelección presidencial.

El líder de la UCR, Raúl Alfonsín, entendió que era mejor pactar una reforma con el justicialismo antes que someterse a una compulsa electoral que pudiera arrojar una amplísima mayoría para el peronismo.

Así surgió el “pacto de Olivos”, el acuerdo entre Menem y Alfonsín del 17 de noviembre de 1993 para forjar un núcleo de coincidencias básicas para plasmar en una Constitución reformada. La puerta para la reelección estaba abierta.

La reforma se completó durante 1994 y se juró en la ciudad de Santa Fe.

La muerte de su hijo, Carlos Menem Jr.

El 15 de marzo de 199, su hijo, Carlos Menem Jr. murió junto al corredor de autos Silvio Oltra durante un viaje en helicóptero. Tenía 26 años de edad. Los peritos determinaron que el aparato cayó al embestir cables de alta tensión, pero su madre, Zulema Yoma, insistió siempre en que su hijo había sido atacado por proyectiles y que el propio Gobierno estaba ocultando las pruebas del hecho.

Muchos años después, Menem pidió a la Justicia que reabra la causa porque nuevos elementos también lo habían convencido de un atentado, algo aún no demostrado en la Justicia.

La reelección

Menem se presentó entonces y ganó la reelección presidencial el 14 de mayo de 1995 con Carlos Ruckauf como vicepresidente. El binomio logró el 49,94% de los votos.

Por supuesto, que los pilares de su éxito, la convertibilidad y su ministro Domingo Cavallo, tuvieron continuidad.

El indulto a los ex comandantes

Menem comenzó entonces a hablar de una etapa de “pacificación” para el país. Antesala de una polémica serie de diez decretos sancionados el 7 de octubre de 1989 y el 30 de diciembre de 1990. Se indultó a civiles y militares que cometieron crímenes durante la dictadura, incluyendo a los miembros de las juntas condenados en el juicio de 1985. También se indultó al entonces procesado José Alfredo Martínez de Hoz y a líderes de las organizaciones subversivas, entre ellos Mario Eduardo Firmenich, fundador de Montoneros

El abrazo con Isaac Rojas

El almirante había sido el principal enemigo de Juan Domingo Perón y uno de los principales responsables de su derrocamiento. Pero Menem decidió abrazarse con él, en lo que fue presentado como un gesto de la reconciliación nacional.

Dos atentados del terrorismo internacional

El terrorismo islámico internacional produjo un atentado de proporciones inéditas en una ciudad. El 17 marzo de 1992 provocó la voladura de la embajada de Israel, con 22 muertos y 242 heridos.

Dos años más tarde, el 18 de julio de 1994 (un día después de la final del Mundial de fútbol en EE.UU.), se produjo el atentado que destruyó la sede de la mutual judía de la AMIA. El saldo: 85 muertos y más de 300 heridos.

El crimen de Cabezas y la muerte de Yabrán

El 25 de enero de 1997, el reportero gráfico José Luis Cabezas apareció muerto de un balazo en la cabeza y su cuerpo calcinado en el interior de su automóvil. Pocos días antes había logrado fotografiar, en Pinamar, al enigmático empresario Alfredo Yabrán.

Comenzó una presión social para que el caso se resolviera en la Justicia, hallando a los culpables. Yabrán estuvo en el centro de todas las investigaciones. El 20 de mayo de 1998 se suicidó en un campo de Entre Ríos.

El intento de un tercer mandato

Cuando Menem intentó una nueva presidencia, la “rereelección”, chocó con la férrea oposición de su primer vice y gobernador bonaerense más tarde: Eduardo Duhalde. Habría sido necesaria una nueva reforma, que Duhalde jamás aceptó.

El fin del menemismo llegó cuando Fernando de la Rúa ganó las elecciones presidenciales el 25 de octubre 1999, junto a Chacho Álvarez, uno de los peronistas opositores desde el inicio a la gestión del presidente Menem.

Tuvo que enfrentar causas judiciales por el contrabando de armas a Croacia y a Ecuador, así como por la voladura del arsenal de Río Tercero, en Córdoba, un hecho sospechado de haberse producido para ocultar la salida irregular de armas fuera del país.

El 25 de octubre de 2005 ganó la senaduría por la provincia de La Rioja, un lugar que ocupó hasta el día de su muerte.