¿Qué aprendimos casi 20 años después? Bastante:
1- Nos dimos cuenta que estamos hartos como sociedad que los gobiernos no peronistas terminan su mandato en tiempo y forma
2- Que el cacerolazo y el estallido social tuvo mucho de genuino pero también tuvo mucho de fogoneo a tráves de punteros políticos que respndían a intendentes y movimientos sociales.
3- Que las variables de gobernabilidad de la Argentina son el control de la calle y el dólar.4- Que el juego del partido, aún con el peronismo oliendo sangre, aún siendo un mal gobierno, nunca le faltó el respeto a nadie, nunca usó la cadena nacional para defenestrar al que piensa distinto, nunca persiguió opositores, nunca usó la televisión pública para escrachar enemigos.
Hoy, 9 de Julio, era otra buena oportunidad para reunir en el Congreso a todos los presidente de la Nación Argentina. Carlos Menem, Eduardo Duhalde, Cristina Kirchner, Mauricio Macri. Para mandar ese mensaje de respeto por la trayectoria por la experiencia por la investidura presidencial. Todo indicaría que, como manda la historia, otra vez vamos a desaprovechar la oportunidad.